(BUENOS AIRES).- “Según informó el periodista Lucho Cofano, el atacante debería operarse y, de confirmarse la intervención, se perdería lo que resta de la temporada”, sostuvo Lucho Cofano. Boca quedó así ante un escenario que complica a Adam Bareiro, quien volvió a sentir dolor por la hernia de disco lumbar que lo mantiene alejado de las canchas desde hace varios meses. La operación todavía debe ser confirmada por el cuerpo médico.
Adam Bareiro no juega desde el 9 de mayo, cuando Boca enfrentó a Huracán por los octavos de final del Torneo Apertura. El delantero había comenzado como titular, pero sufrió un doble desgarro en la zona del complejo aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo. La lesión lo obligó a abandonar el campo de juego durante el primer tiempo y su recuperación después sumó otra complicación.
La hernia de disco lumbar apareció cuando Bareiro se preparaba para volver después del Mundial. Ese problema frenó nuevamente su recuperación y resultó mucho más complejo de lo esperado. El atacante realizó trabajos muy livianos en campo y tareas de gimnasio, pero nunca consiguió completar el proceso necesario para volver a competir.
A comienzos de agosto, el regreso de Bareiro todavía no tenía plazos concretos. El cuerpo médico había elegido un bloqueo lumbar y un tratamiento conservador para intentar evitar la cirugía, mientras su evolución se mantenía bajo observación. El nuevo dolor modifica ese plan y abre la puerta a una intervención que podría dejarlo fuera durante varios meses.
La posible operación también afecta los planes de Rodolfo Arruabarrena, que prácticamente no pudo contar con el paraguayo desde que asumió como entrenador. Bareiro había llegado a Boca con la expectativa de convertirse en una alternativa importante para el ataque, pero las lesiones le impidieron tener continuidad. Si finalmente debe pasar por el quirófano, su regreso quedaría postergado hasta 2027.
Enner Valencia fue incorporado por la dirigencia de Boca como alternativa para el ataque, después de analizar diferentes opciones para el puesto de centrodelantero. Valencia llegó con una enorme experiencia internacional y se convirtió en una pieza importante para cubrir una posición debilitada por las lesiones. Miguel Merentiel y otras alternativas ofensivas se suman a las opciones que Arruabarrena tiene a disposición para reorganizar el equipo.
La dirigencia de Boca todavía tiene margen para incorporar un defensor central y analiza diferentes nombres para reforzar el plantel. El club afrontará una agenda cargada entre el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina, por lo que la baja de Bareiro obliga a sostener alternativas en el centro del ataque. La decisión definitiva del cuerpo médico será el próximo paso: si confirma la intervención, Boca perderá al delantero durante el resto de la temporada y Arruabarrena deberá seguir con sus otras opciones ofensivas.
