(BUENOS AIRES).- “Alan trabaja muy bien, lo sufre. Su problema es que salió 10 palos, pero él lo va a asumir y lo vamos a ayudar”. La definición de Rodolfo Arruabarrena sobre Alan Velasco refleja el momento del extremo en Boca, justo cuando Tigres de México picó en punta para llevárselo. El futbolista de 24 años, sin embargo, ya tomó una decisión: su intención es quedarse en el Xeneize.
El conjunto mexicano perdió a Ángel Correa, vendido a River, y busca un reemplazante. Por esa transferencia Tigres recibió alrededor de 15 millones de dólares, un margen que le permitiría hacer una oferta importante por Velasco. Hasta el momento, sin embargo, no hubo ningún contacto formal con Boca ni una propuesta concreta por el jugador.
Del lado de Velasco, la postura es clara. Según dejaron trascender desde su entorno, el mediocampista ni siquiera avanzó a escuchar las condiciones económicas de un eventual pase. Boca invirtió cerca de 10 millones de dólares por su ficha a principios de 2025, cuando lo compró a Dallas de la MLS, y el jugador prioriza devolver esa confianza en la cancha.
El presente y la competencia en el Xeneize
Desde su llegada, Velasco disputó 43 partidos y convirtió cuatro goles. Todavía no logró ser titular indiscutido: un penal fallado frente a Alianza Lima marcó su ciclo y, con la vuelta de Arruabarrena, el panorama no cambió demasiado. En el debut del Vasco, por Copa Argentina ante Sarmiento, fue titular y gritó un gol, pero luego perdió terreno.
Hoy corre de atrás. Arruabarrena tiene a Sebastián Villa y Leonel Flores como alternativas en los extremos, y a Tomás Aranda para el puesto de enganche. Una postal de su realidad se vio en la revancha ante O’Higgins: Velasco arrancó entre los suplentes y ni siquiera entró, incluso cuando Boca estaba en desventaja.
Aun así, el técnico confía en él. “Alan trabaja muy bien, lo sufre. Su problema es que salió 10 palos, pero él lo va a asumir y lo vamos a ayudar”, había dicho Arruabarrena después de la eliminación de Sarmiento. En el club creen que el gol ante Newell’s, en el empate como visitante, puede ser un envión anímico.
Por ahora, Tigres no se mueve. Cualquier avance dependerá de que Velasco cambie de opinión o de que llegue una oferta que Boca considere irrechazable para recuperar los 10 millones de dólares invertidos. El extremo, mientras tanto, se enfoca en sumar minutos y ganarse un lugar.
