(BUENOS AIRES).- Boca encara una seguidilla definitoria. Con el empate ante Vélez por la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026 todavía fresco, el equipo de Rodolfo Arruabarrena se prepara para un calendario comprimido que incluye cinco partidos en dieciocho días y no da margen para el error.
La agenda se abre este martes 11 de agosto, con el cruce de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026. El Xeneize recibirá a Recoleta en la cancha de Huracán, donde intentará sacar una ventaja que le permita viajar con tranquilidad a la revancha. El empate contra Vélez se dio en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, un escenario en el que Arruabarrena vio a su equipo demostrar un gran nivel, aunque sin tiempo para quedarse en el análisis.
Sin respiro, el sábado 15 a las 21.15, el plantel se trasladará a Vicente López para medirse con Platense, el equipo dirigido por Martín Palermo, en el marco de la quinta jornada del Clausura. Será la primera de dos salidas consecutivas lejos de casa.
El calendario de agosto de Boca
La llave continental se cerrará rápido. El martes 18, Boca viajará a Paraguay para disputar la revancha frente a Recoleta. Una vez definida la serie, el foco volverá exclusivamente al torneo local.
De vuelta en el país, el domingo 23 a las 21.30 deberá visitar a Racing en Avellaneda, en una de las paradas más bravas del certamen doméstico. La fuente describe el cruce como una "dura parada" para el conjunto de la Ribera, que para entonces habrá acumulado cuatro partidos en doce días.
El mes lo cierra el duelo ante Lanús. Aunque el día exacto está sujeto a la confirmación oficial de la Liga Profesional, el encuentro pasó al sábado 29 de agosto, si bien en un principio se especuló con programarlo el viernes 28 por la noche. La buena noticia para el cierre es que se espera el retorno del equipo a La Bombonera, justo a tiempo para afrontar la recta final de una maratón que pondrá a prueba el fondo del plantel que conduce el Vasco.
Arruabarrena, que ya no tendrá respiro en este mes, viene de elogiar el rendimiento de sus dirigidos. Sobre el trabajo de Santiago Ascacibar en la mitad de la cancha, el entrenador contó qué le pide al volante y aseguró que la fórmula está dando resultado porque "sorprende al rival". El calendario apretado que se avecina exigirá que ese nivel de intensidad se sostenga partido tras partido, sin margen para la rotación completa.
