(BUENOS AIRES).- Boca confía en que Zeballos acepte la oferta de renovación y extienda su contrato si continúa en el club después del 31 de agosto. El futbolista ya tiene la propuesta en la mano y cuenta con la buena voluntad de todos dentro de la institución para permanecer en el plantel.
El 31 de agosto aparece como la fecha que puede definir el futuro de Zeballos. La expectativa en Boca es que, si el jugador sigue en el club una vez superado ese límite, tome la decisión de aceptar la oferta y renueve su vínculo.
La oferta de renovación ya fue presentada y Zeballos conoce sus condiciones. La información disponible no precisa el monto, la duración del nuevo contrato ni si existen otras propuestas formales, por lo que el escenario planteado depende de su continuidad después de la fecha mencionada.
La postura de Boca contempla la permanencia del futbolista dentro del plantel. El club mantiene abierta la posibilidad de que Zeballos continúe y avance con la renovación una vez superado el plazo señalado.
Zeballos entrena con el plantel y también participa de los trabajos de fútbol. Su integración no es completa: no forma parte de las prácticas formales que se realizan antes de los partidos, de acuerdo con la postura que se aplica en este momento.
Arruabarrena sostiene que un jugador con la cabeza puesta en una venta no puede estar en plena competencia. Esa consideración explica por qué Zeballos no juega hoy, aunque sí continúa entrenándose junto con sus compañeros y participa de determinadas tareas futbolísticas.
La decisión afecta la participación inmediata del futbolista, pero no impide que siga trabajando con el grupo. Zeballos permanece dentro de la dinámica de entrenamiento del plantel, aunque su situación lo mantiene al margen de las prácticas previas a los encuentros.
La oferta y la continuidad en el club aparecen vinculadas. Si Zeballos sigue después del 31 de agosto, Boca espera que acepte la propuesta que ya recibió y que ambos avancen hacia una renovación contractual.
El escenario actual combina una posible extensión del vínculo con una participación limitada en el equipo. El futbolista entrena y hace fútbol, pero no interviene en las prácticas formales anteriores a los partidos ni juega por la postura de Arruabarrena.
La próxima definición quedará vinculada a lo que ocurra después del 31 de agosto. Si Zeballos continúa en Boca, el club espera que acepte la propuesta y avance con la renovación; por ahora, no hay información verificada sobre una fecha concreta para la firma ni sobre su eventual regreso a los partidos.
