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Arruabarrena encontró en Boca la dupla de la ilusión: «Vuelan»

 

El 3-1 sobre Recoleta dejó una dupla imparable y una cita con la historia.

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- “el Ruso Ascacibar es Palermo con dos cabezas menos”, sostuvo Toti Pasman tras la victoria de Boca por 3-1 frente a Deportivo Recoleta, en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo de Rodolfo Arruabarrena remontó un partido que había comenzado abajo y dejó la serie bien encaminada con la dupla de Milton Delgado y Santiago Ascacibar como principal argumento.

Delgado, mediocampista surgido de las inferiores, tuvo una actuación sobresaliente. No solo cumplió su función habitual en la mitad de la cancha: también debió asumir diferentes responsabilidades durante el partido. Toti Pasman destacó que jugó “de él, de Leandro Paredes y hasta de Tomás Aranda por momentos”. El volante coronó su gran noche con un gol y mostró que puede aportar en el área rival, una característica que le da más herramientas al entrenador.

Su despliegue fue clave para que Boca cambiara la historia después de un primer tiempo en el que Recoleta había conseguido ponerse en ventaja. El equipo de Arruabarrena impuso su jerarquía en el complemento y terminó controlando el desarrollo con autoridad.

Santiago Ascacibar volvió a ser decisivo. El exjugador de Estudiantes pisó el área y marcó por cuarto partido consecutivo, una racha llamativa para un futbolista cuya principal tarea está vinculada con la recuperación y el equilibrio. Su influencia ofensiva se convirtió en una de las grandes armas del equipo de Arruabarrena.

La comparación de Pasman buscó graficar el presente goleador del mediocampista, que volvió a aparecer en posición de ataque y selló una remontada que terminó dándole tranquilidad al conjunto xeneize.

Los juveniles que responden

El buen momento de Boca no se explicó solo por esa dupla. Tomás Aranda volvió a mostrar recursos en el mediocampo y Leonel Flores tuvo una noche determinante: marcó un golazo y provocó las expulsiones de dos futbolistas de Recoleta.

Recoleta terminó con nueve jugadores y Arruabarrena quería ampliar la diferencia para viajar con una ventaja todavía mayor. El equipo buscó aprovechar la superioridad numérica hasta el último minuto, aunque el resultado pudo haber sido todavía más amplio. El 3-1 final le dio una ventaja concreta de cara a la revancha.

La aparición de los jóvenes le dio al entrenador alternativas que hace algunas semanas parecían difíciles de imaginar. Delgado y Ascacibar atraviesan un momento de alto nivel, los juveniles responden cuando tienen oportunidades y el conjunto consigue resultados que alimentan la confianza.

El equipo de Boca empieza a ilusionar a sus hinchas con la posibilidad de volver a pelear por un título internacional después de varios meses de incertidumbre. La revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana aparece como la próxima prueba para consolidar la identidad que muestra el equipo, con una ventaja de dos goles y la convicción de que la dupla del mediocampo puede seguir marcando diferencias.