(BUENOS AIRES).- Boca recibe esta tarde a Estudiantes de La Plata con la obligación de sumar su primer triunfo en el Torneo Clausura 2026. El partido, postergado de la segunda fecha, se juega desde las 19 en el estadio Tomás Adolfo Ducó, con arbitraje de Nazareno Arasa y televisación de TNT Sports Premium.
El Xeneize todavía no pudo ganar en el certamen: cayó 3-0 en el debut contra Deportivo Riestra y luego empató 2-2 en Rosario frente a Newell’s. La localía se mudó a la cancha de Huracán porque el césped de la Bombonera está en trabajos de mantenimiento.
Rodolfo Arruabarrena planea cambios para descomprimir un plantel que arrastra una seguidilla exigente. El duelo ante el Pincha es el segundo de una seguidilla de siete encuentros en agosto, y según pudo saberse, el Vasco le daría descanso a Sebastián Villa y a Miguel Merentiel, “quien no ha tenido las mejores prestaciones en lo que va del semestre”. Sus lugares los ocuparían Milton Giménez y Milton Delgado.
En defensa, Leandro Lozano y Malcom Braida ingresarían por los laterales, mientras que Lautaro Di Lollo seguiría como titular en la zaga, ganándole por ahora la pulseada a Nicolás Figal. El medio campo repetiría el triángulo de Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Delgado; arriba, Leonel Flores, Giménez y Tomás Aranda formarían el tridente ofensivo.
El probable once de Boca, entonces: Álvaro Montero; Lozano, Di Lollo, Ayrton Costa, Braida; Ascacíbar, Paredes, Delgado; Flores, Giménez y Aranda.
Estudiantes, que viene de golear 3-0 a Defensa y Justicia, sufrirá una baja de último momento: Fernando Muslera quedó descartado por un cuadro febril y su lugar lo ocupará Fabricio Iacovich. El resto del equipo que dispuso Alexander Medina repite: Eric Meza, Santiago Núñez, Tomás Palacios, Gastón Benedetti; Ezequiel Piovi, Alexis Castro, Joaquín Tobio Burgos; Tiago Palacios, Fabricio Pérez y Guido Carrillo.
Boca llega con el ánimo de la clasificación a octavos de final de la Copa Sudamericana, tras eliminar por penales a O’Higgins en Chile, pero arrastra un antecedente incómodo: el último cruce con el Pincha fue derrota 2-1.
Con apenas un punto en dos fechas, el equipo de Arruabarrena no puede ceder más terreno si aspira a pelear el Clausura. Después de la goleada en el debut y el empate con sabor a poco en Rosario, los tres puntos se volvieron una urgencia. La oportunidad de empezar a enderezar el rumbo es esta tarde, ante su gente pero en un escenario ajeno.
