(BUENOS AIRES).- “Al cuerpo técnico de Boca le ofrecieron a Kevin Lomónaco”, dijo Martín Arévalo. El ofrecimiento se produjo en las últimas horas y fue desestimado por el club porque el defensor no encaja en el perfil que busca el Vasco Arruabarrena.
Independiente fue quien acercó el nombre, no el representante del defensor. Martín Arévalo lo explicó así: “Guille, para contestarte, en este caso no fue del lado del representante, sino que fue del lado de Independiente, directamente, que en un principio, incluso hoy lo hablé con algunos periodistas que cubren Independiente, los dirigentes decían que no había que vender en el mercado local a lo monaco.” La dirigencia del club sostenía inicialmente que Lomónaco no debía ser vendido dentro del fútbol argentino, aunque finalmente lo ofreció a Boca.
Kevin Lomónaco tenía antecedentes recientes que podían explicar el interés: fue convocado a la selección argentina en mayo de 2025 y había tenido una temporada en muy buen nivel. El defensor, además, tiene contrato con Independiente hasta 2028. Arévalo resumió esa condición con una frase breve: “Tiene contrato hasta 2028.”
El rechazo no estuvo vinculado con una evaluación negativa sobre el jugador, sino con las características buscadas para la defensa. Arévalo describió la postura de la institución: “en Boca lo desestimaron, no porque no sea un jugador valioso, sino porque no es el perfil de futbolista que está buscando el Vasco Arroba Rera.” La decisión quedó relacionada con el pedido del entrenador y no con una falta de valoración sobre el marcador central.
El entrenador de Boca, el Vasco Arruabarrena, había pedido cinco refuerzos, entre ellos un primer marcador central que pudiera elevar el nivel de sus compañeros. Martín Arévalo recordó esa exigencia: “el Vasco Arrobarrena había pedido entre los 5 refuerzos que solicitó cuando llegó un primer marcador central un jugador que elevara el nivel de los demás”. La búsqueda de Lomónaco fue evaluada dentro de ese proceso, pero no coincidió con el perfil definido.
Romagna fue una de las alternativas que Boca tuvo cerca de contratar, mientras que después aparecieron Santi Núñez y Nacho Vázquez. El entrenador prefirió quedarse con lo que tenía si no encontraba un central capaz de mejorar al resto del plantel. La situación dejó abierta la búsqueda de un jugador de mayor nivel durante los días que quedan del mercado.
El préstamo de Chelo Weigandt a Liga de Quito puede liberar un cupo para que Boca incorpore. La operación está cerca y el club intentará utilizar ese espacio durante los días restantes para cerrar un primer marcador central de jerarquía. Martín Arévalo sostuvo: “Para mí el mercado para Boca no está cerrado todavía, pero por supuesto tiene que darse justo encontrar ese futbolista de nivel que hasta ahora no se encontró.”
