(BUENOS AIRES).- Boca le ganaba por 1-0 a Newell’s en Rosario cuando en el arranque del segundo tiempo el local lo dio vuelta, pero el empate parcial de la Lepra nació de una infracción que pasó inadvertida para el árbitro y las cámaras de televisión. La jugada que derivó en el 1-1 se originó en un lateral en el que un suplente de Newell’s le alcanzó el balón con la mano a su compañero, una acción que reglamentariamente debe sancionarse.
El detalle no fue captado por la transmisión oficial, que mostró el saque en curso sin advertir la asistencia manual del jugador ubicado detrás del cartel. Un árbitro de Primera División confirmó que entregar la pelota en la mano para efectuar un lateral es una infracción y que, de haberla visto, el juez debía amonestar al suplente y ordenar que el saque se repitiera.
Sin embargo, como ni el árbitro principal ni sus asistentes notaron la maniobra en tiempo real, el VAR no pudo intervenir. El protocolo impide revisar ese tipo de acciones porque no se consideran dentro de las jugadas chequeables, aun si terminan en gol. La jugada siguió su curso y Newell’s terminó igualando el marcador casi sin oposición.
La polémica no le quitó responsabilidad a la defensa de Boca, que acumuló desatenciones en el inicio del complemento. Tras la igualdad, el entrenador Rodolfo Arruabarrena apuntó contra los suyos: "Muchos errores tontos", dijo en declaraciones luego del encuentro.
El rol de Sebastián Villa en el gol de Newell’s
Sebastián Villa fue otro de los señalados en la acción del empate. Mientras se preparaba el lateral, el colombiano se distrajo al sacar una segunda pelota del campo de juego y no tomó la marca del futbolista que recibió el saque e inició la jugada del 1-1. Su desatención dejó la zona liberada para que Newell’s combinara con facilidad.
Varios hinchas reclamaron la presencia de dos balones en cancha al momento del lateral, pero esa situación es frecuente en los partidos y se toma con naturalidad. De todas formas, la jugada expuso una secuencia de distracciones defensivas que Boca ya había mostrado en otros tramos del torneo.
Arruabarrena también dejó otra frase que reflejó su bronca por el rendimiento colectivo. "Son pelot…", lanzó el Vasco, en una declaración que quedó trunca pero que transparentó el malestar del cuerpo técnico con las desconcentraciones que le costaron el triunfo al equipo. Pese a las críticas, el entrenador también buscó llevar tranquilidad puertas adentro y sostuvo que "reacción hay" de cara a lo que viene.
El empate en Rosario dejó sabor a poco para el Xeneize, que ahora deberá ajustar en concentración. Más allá de la infracción no sancionada, el equipo de Arruabarrena pagó caro la desconexión en una pelota detenida y sumó una nueva polémica reglamentaria en el Torneo Clausura. Boca volverá a jugar el fin de semana ante Estudiantes en Parque Patricios, donde algunos abonados no podrán ingresar por la capacidad reducida del estadio de Huracán.
