(Buenos Aires) Boca Juniors cumplió con su objetivo en Paraguay, venció a Deportivo Recoleta y se metió en los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El equipo de Rodolfo Arruabarrena se impuso 4-0 en el partido de vuelta y cerró la serie con autoridad, dejando atrás cualquier duda que pudiera haber generado el encuentro de ida. Ahora, el Xeneize tendrá un desafío todavía mayor: enfrentará a San Pablo y buscará cortar una racha negativa que arrastra cada vez que juega en Brasil.
La clasificación representó un importante alivio para Boca, que necesitaba una actuación convincente para seguir avanzando en el certamen internacional. Después del triunfo en la Bombonera, el conjunto azul y oro volvió a responder en Asunción y no le dio posibilidades a Recoleta de poner en riesgo la serie. Con una diferencia contundente en el marcador global, el equipo de Arruabarrena consiguió su boleto entre los ocho mejores de la competencia.
Boca y una cuenta pendiente cuando juega en Brasil
El próximo desafío tendrá un condimento especial. Boca deberá enfrentarse a San Pablo en los cuartos de final y tendrá que visitar nuevamente Brasil, un escenario que históricamente le presentó dificultades en sus últimas participaciones internacionales. El conjunto de Arruabarrena buscará cortar esa racha negativa y conseguir un resultado que le permita llegar con buenas perspectivas a la definición de la serie.
La estadística que preocupa al Xeneize está relacionada precisamente con sus presentaciones recientes en territorio brasileño. Boca acumula una serie de resultados adversos cada vez que debe jugar allí por competencias continentales y ahora tendrá una nueva oportunidad para ponerle punto final a esa tendencia. San Pablo aparece como un rival de enorme jerarquía, pero también como una posibilidad concreta para cambiar la historia.
El equipo paulista consiguió su clasificación después de superar a Bolívar y será el próximo obstáculo de Boca en la Copa Sudamericana. La serie tendrá un nivel de exigencia mucho mayor que la que acaba de superar el conjunto argentino, tanto por la jerarquía individual de sus futbolistas como por el ambiente que encontrará en el Morumbí. Por eso, Arruabarrena deberá preparar cada detalle para intentar sacar ventaja en una cancha siempre complicada.
El gran objetivo de Boca en los cuartos de final
Más allá de la clasificación, Boca tendrá ahora la posibilidad de demostrar que la goleada ante Recoleta fue el comienzo de una recuperación internacional. El Xeneize llegó a la Sudamericana con la intención de pelear por el título y, después de superar los octavos de final, quedó a solamente dos series de una eventual final. El cruce con San Pablo será, sin dudas, una prueba mucho más importante para medir hasta dónde puede llegar este equipo.
Arruabarrena también deberá aprovechar el tiempo disponible para recuperar futbolistas y ajustar aquellos aspectos que todavía generan dudas. La victoria en Paraguay dejó buenas sensaciones y permitió que algunos jugadores recuperaran confianza, mientras que otros volvieron a demostrar que pueden ser importantes en los partidos decisivos. La aparición de Santiago Ascacíbar como una de las figuras del equipo es una de las noticias positivas que dejó la clasificación.
El desafío ante San Pablo tendrá, entonces, un doble objetivo para Boca. Por un lado, buscará meterse en las semifinales de la Copa Sudamericana y continuar con vida en la pelea por un título internacional. Por el otro, intentará romper de una vez por todas la racha negativa que mantiene cuando debe jugar en Brasil. Después de la contundente victoria frente a Recoleta, el Xeneize recuperó confianza y ahora tendrá una oportunidad inmejorable para dar otro golpe fuera de casa y demostrar que está preparado para volver a ser protagonista en el continente.
