(BUENOS AIRES).- Boca enfrenta a Recoleta por la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026. Si avanza de ronda, podría cruzarse con San Pablo en los cuartos de final, aunque el equipo brasileño todavía debe resolver su propia serie ante Bolívar.
Fabrizio Romano informó en X (Twitter) que San Pablo pretende contratar a Jamie Vardy, delantero inglés que se encuentra libre después de su paso por el Cremonese de Italia. El interés aparece mientras el club paulista puede convertirse en el próximo rival de Boca en el torneo continental.
San Pablo debe vencer a Bolívar para continuar en la Copa Sudamericana. El equipo brasileño define su clasificación el martes por la noche, por lo que el posible cruce con Boca depende de que ambos conjuntos superen sus respectivas llaves.
Jamie Vardy analiza varias ofertas para continuar su carrera y todavía no definió su futuro. El delantero inglés es reconocido como una leyenda de la Premier League y un ídolo del Leicester City, club en el que construyó la mayor parte de su trayectoria.
La eventual llegada de Vardy al fútbol brasileño podría darle un condimento especial a un cruce con Boca. Si San Pablo avanza y el conjunto argentino también supera a Recoleta, el atacante inglés podría jugar en La Bombonera durante los cuartos de final de la competición continental.
Boca quiso sacar a Calleri de San Pablo, pero no se dio su vuelta
Rodolfo Arruabarrena había dirigido a Jonathan Calleri durante su primer ciclo como entrenador de Boca, y el delantero había sido una pieza clave de ese equipo. Cuando el técnico asumió nuevamente en el Xeneize, incluyó al atacante en una lista de posibles incorporaciones, pero la dirigencia finalmente no inició gestiones para contratarlo.
La llegada de Calleri implicaba un costo total de 8 millones de dólares entre el contrato y el sueldo. Boca consideró demasiado alto el valor de su pase y descartó la operación, mientras que el propio delantero no tenía intenciones de volver al fútbol argentino.
Jonathan Calleri, de 32 años, renovó semanas atrás su contrato con San Pablo y el vínculo vence en diciembre de 2028. El delantero es ídolo del club brasileño y no tenía intenciones de marcharse, una situación que también alejaba la posibilidad de un regreso a Boca.
