(BUENOS AIRES).- Boca reactivó la venta de Marcelo Saracchi al Houston Dynamo de la MLS y hay optimismo para cerrar la operación en los próximos días, aunque una traba reglamentaria impide que esa salida habilite la llegada de un refuerzo extra. La dirigencia retomó el diálogo con el conjunto estadounidense para liberar un cupo de extranjero y aliviar el plantel, en un mercado que sigue exigiendo movimientos quirúrgicos.
El lateral uruguayo no es tenido en cuenta por Rodolfo Arruabarrena y se entrena apartado del plantel. Su salida es una prioridad para el club porque permitiría descomprimir el cupo de extranjeros, una necesidad acuciante en este mercado. Además, la operación le devolvería algo de dinero a Boca por un futbolista que ya no será considerado.
El interés del Houston Dynamo no es nuevo. Ya había presentado una oferta cercana a 1,6 millones de dólares por el 60% del pase, pero Boca la consideró insuficiente, en parte porque debe compartir ingresos con el Levante, dueño de un porcentaje del jugador. Esa diferencia económica frenó las tratativas en su momento, aunque en las últimas horas ambas partes retomaron el contacto y coinciden en que las charlas avanzan en buenos términos. La idea del Xeneize es vender un porcentaje del pase para concretar la salida y obtener un ingreso por un futbolista que no será tenido en cuenta.
La traba reglamentaria
La transferencia de Saracchi, sin embargo, no le permitirá a Boca extender el mercado de pases ni sumar un refuerzo extra de inmediato. El motivo es que el defensor no firmó planilla con el club durante el primer semestre del año: estuvo registrado en el Celtic de Escocia. Por esa razón, su salida no cuenta dentro de los requisitos necesarios para habilitar un cupo adicional de incorporación.
Esto significa que, aunque se concrete la venta, Boca no podrá aprovechar esa partida para sumar al cuarto refuerzo en el corto plazo. Para conseguirlo, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme deberá vender o ceder al exterior a otro jugador del actual plantel. Nombres como Juan Barinaga, Marcelo Weigandt o Mauricio Benítez aparecen como posibles candidatos a salir para destrabar la situación. La incógnita es cuál de ellos terminará de abrirle la puerta al próximo refuerzo, un delantero que Boca sigue buscando en el cierre del mercado.
La operación por Saracchi, de todas formas, sirve para liberar un cupo de extranjero y ordenar el plantel, aunque no resuelve la necesidad inmediata de incorporar. La venta al Houston Dynamo podría concretarse en los próximos días, pero deja en claro que no todas las ventas tienen el mismo impacto: algunas resuelven un problema interno sin abrir nuevas oportunidades en el mercado. La atención ahora se concentra en definir quién será el próximo en dejar el club para habilitar la llegada del cuarto refuerzo.
