Candela Arizaga decidió romper el silencio después del episodio que protagonizó junto a Facundo Moyano durante la madrugada del martes 4 de agosto. En este sentido, dio su versión de los hechos ante la Justicia. La modelo se presentó ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3 y fue contundente.
Sus declaraciones se dieron en medio de la repercusión que generaron las imágenes de aquella noche, donde fue vista en la vía pública semidesnuda y pidiendo ayuda mientras Moyano la seguía a los gritos durante varias cuadras. Pese a ello, Candela buscó aclarar qué fue lo que ocurrió. Fue así que defendió a su pareja.
«No hubo violencia. Tuve un brote, lamentablemente. De ahora en más voy a trabajar para estar bien», expresó. Con esa explicación, la joven intentó ponerle un punto final a las versiones que comenzaron a circular tras el episodio. Además, aseguró que la relación con el exdiputado siempre se desarrolló de manera saludable, descartando cualquier tipo de acusación contra él.
Según trascendió, Arizaga habría sido encontrada en la calle en un estado relacionado con consumo y, al declarar ante las autoridades, decidió respaldar a Facundo Moyano y sostener que no existió una agresión dentro del vínculo. Sin embargo, sus dichos generaron una fuerte ola de comentarios en redes sociales.
El descargo tras el escándalo con Facundo Moyano
Frente a las críticas y especulaciones, Candela realizó un descargo personal en sus redes sociales, donde habló de su fortaleza y de la manera en la que intenta atravesar las situaciones adversas. «Si me quieren hacer sentir mal, sepan que yo agradezco hasta lo malo que me pasa porque Dios no permite que nada llegue a mi vida sin un propósito», escribió.
Luego, profundizó sobre su forma de afrontar los golpes y dejó un mensaje cargado de fe. «Aprendí que lo que duele, también enseña, lo que me tumba también me fortalece y lo que me mandan para hacerme daño, Él lo convierte en crecimiento. En mi cabeza y en mi fe, nada me destruye, todo me construye», relató.

