(BUENOS AIRES).- Chiche Gelblung tiene su casa de fin de semana en la localidad de Pilar, en la provincia de Buenos Aires. Se trata de una quinta estilo campo donde suele descansar junto a su esposa Cristina Seoane y su familia. La propiedad reúne una vivienda rodeada de naturaleza y un parque preparado para el uso familiar.
La quinta está rodeada de añosas arboledas que forman parte de su entorno natural. El verde acompaña los grandes espacios abiertos distribuidos alrededor de la casa y le da al lugar una apariencia vinculada con el paisaje de campo. Esa combinación de árboles, vegetación y amplitud funciona como un refugio de paz.
Los grandes espacios abiertos son uno de los rasgos principales de la propiedad. El terreno ofrece una extensión de verde que rodea la vivienda y marca la relación entre la casa y su entorno. La presencia de las arboledas suma un marco natural a la quinta y refuerza el carácter de descanso que tiene para Chiche Gelblung y su familia.
La casa cuenta con grandes ventanales que integran el jardín con el interior. La apertura hacia el parque permite que el exterior tenga presencia dentro de los ambientes y que la vivienda mantenga un vínculo visual permanente con el verde. De ese modo, el jardín no aparece separado de la casa, sino incorporado a la forma en que está pensada la propiedad.
La decoración interior incluye muebles de época y un estilo cálido y confortable. Esos elementos conviven con los ventanales y con la vista hacia el jardín, dentro de una casa que combina una ambientación tradicional con espacios luminosos. La descripción de la vivienda pone el foco tanto en los objetos y el mobiliario como en la conexión con el exterior.
El parque fue pensado para los nietos de Chiche Gelblung. El amplio espacio al aire libre incluye juegos infantiles destinados a que puedan permanecer y jugar dentro de la quinta. Entre las instalaciones mencionadas aparecen una casita de madera, hamacas y toboganes, distribuidos en un entorno rodeado de verde y arboledas.
La disposición del parque suma un espacio específico para la vida familiar. Los juegos infantiles conviven con los grandes espacios abiertos y con el entorno natural de la quinta, mientras que la casa mantiene una conexión directa con ese sector a través de sus ventanales. La propiedad combina así descanso, verde y actividades para los nietos.
La casita de madera, las hamacas y los toboganes forman parte del sector familiar de la propiedad. El parque suma así una función recreativa concreta dentro de la quinta, más allá de los espacios abiertos y del paisaje natural. La casa de fin de semana de Chiche Gelblung queda definida por esa combinación: una quinta de campo en Pilar, una vivienda con muebles de época y ventanales hacia el jardín, y un parque preparado para sus nietos.

