(BUENOS AIRES).- “No fue un lindo momento para mí”. La confesión de Claudio Úbeda, exentrenador de Boca, marcó el tono de su primera entrevista tras dejar el club. Después de meses de silencio, el técnico explicó los motivos de la polémica sustitución de Exequiel Zeballos ante Racing y despejó las dudas sobre la influencia de Juan Román Riquelme en sus decisiones.
El recuerdo de aquel cambio del Changuito todavía lo moviliza. “Yo era el primero de todos que quería ganar ese partido, como sea”, aseguró Úbeda en el stream de Planeta Boca Juniors. Y detalló la escena puntual que cambió el partido: “Yo veía que estaba muy cansado, no podía sacarse el ahogo de encima y necesitábamos frescura. Por eso hice el cambio”. Lejos de cualquier especulación externa, el DT remarcó su vínculo con el jugador: “Yo soy el que empezó a poner a Exequiel de nuevo. Lo quiero como si fuese un hijo mío, es muy querible, escucha”.
Ante la consulta sobre la supuesta injerencia de Juan Román Riquelme en el armado del equipo, el “Sifón” negó haber recibido indicaciones. “La verdad, con la presencia de mis hijas adelante, puedo garantizar que las decisiones las tomamos nosotros”, dijo. Y fue más allá: “Cada uno de los jugadores que me tocó poner o sacar, fueron decisiones del cuerpo técnico”. Sobre el presidente de Boca, contó: “Román no es un presidente normal, es un ex jugador de fútbol. Hablamos pocas veces durante el año y pico transcurrido”.
Úbeda asumió de emergencia el 8 de octubre de 2025, tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, y cumplió su contrato hasta mediados de 2026, cuando la eliminación en fase de grupos de la Copa Libertadores selló su despedida. Con la perspectiva que da el tiempo, valoró la comunicación interna que tuvo durante su ciclo: “Con el que más relación tenía era con el Chelo (Delgado)”.
Sin vueltas, el ex DT descartó un futuro en el eterno rival. “Hoy sí lo descarto”, sentenció sobre la chance de dirigir a River Plate. “Estamos hablando de una hipótesis improbable. Tendrían que pasar muchísimas cosas antes. Cuando uno ha pasado por una institución como Boca, es muy difícil dar marcha atrás”.
También reveló que mantuvo un diálogo previo con Rodolfo Arruabarrena, su sucesor en el banco xeneize. “Hablé con el entrenador antes de que tomase el equipo”, confirmó. Sobre el “Vasco”, expresó: “Le tengo mucho aprecio a él y a su cuerpo técnico. Son gente sana y que quieren al club”.
Con un pedido explícito a los hinchas, Úbeda defendió el proceso de adaptación del actual plantel: “Todo el plantel se está adaptando, va poco tiempo. Hay que tener paciencia para que termine de darle la idea que quiere”. Después de más de un año de gestión, el exentrenador puso punto final a su ciclo y dejó en claro que, desde adentro, las decisiones siempre fueron estrictamente futbolísticas.
