(BUENOS AIRES).- “La Conmebol analiza el regreso de equipos de México y Estados Unidos a su máxima competencia de clubes”, una posibilidad que podría abrirle a Lionel Messi la puerta para disputar por primera vez la Copa Libertadores. La propuesta, todavía sin confirmación oficial, contempla en principio cuatro lugares para clubes de la Concacaf.
El proyecto bajo estudio prevé dos representantes de la Liga MX y dos de la MLS. La idea es que en cada liga haya un participante por mérito deportivo y otro mediante invitación, aunque el proyecto no es oficial y quedan puntos clave por resolver antes de que pueda concretarse.
En ese escenario aparece Inter Miami, el club en el que actualmente juega Messi. Jorge Mas, propietario del conjunto estadounidense, reconoció que “existen conversaciones con Conmebol y Concacaf para analizar la posibilidad de participar del certamen”. El interés no es solo deportivo: la presencia del argentino podría convertirse en uno de los grandes atractivos comerciales y televisivos de una Libertadores con equipos norteamericanos.
El torneo que le falta a Messi
Messi construyó una carrera prácticamente imposible de igualar y ganó todo lo que un futbolista puede imaginar. Sin embargo, la Copa Libertadores es la gran competencia de clubes que nunca pudo disputar. Su carrera de clubes se desarrolló principalmente en Europa y, después, en Estados Unidos, por lo que jamás tuvo la posibilidad de enfrentarse oficialmente a los grandes equipos de Sudamérica durante su etapa en Barcelona, París Saint-Germain o Inter Miami.
Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, ya manifestó públicamente que la entidad está abierta a la participación de clubes de la MLS y la Liga MX, aunque cualquier acuerdo deberá pasar primero por la Concacaf. La presencia de Messi significaría un atractivo extraordinario para la competición: un cruce entre Inter Miami y alguno de los gigantes sudamericanos podría convertirse en uno de los partidos más vistos de la historia reciente del fútbol continental.
Uno de los debates centrales es cómo encajar a los clubes de Concacaf sin alterar la estructura actual. Una posibilidad es quitar cupos a las federaciones sudamericanas; otra, ampliar el número de participantes de la Libertadores. México ya tuvo una larga presencia en el torneo entre 1998 y 2016, y desde entonces sus clubes dejaron de participar. La MLS, por su parte, tampoco forma parte actualmente de la competencia.
Por ahora, no existe confirmación oficial de que Inter Miami vaya a disputar el torneo ni de que Messi vaya a jugarlo. Pero el escenario dejó de ser una fantasía imposible: si finalmente se concreta el regreso de equipos norteamericanos, la presencia de Inter Miami podría convertirse en una posibilidad real. El campeón del mundo podría volver a Sudamérica para disputar el torneo que nunca pudo jugar y agregar una última página a una trayectoria que ya parece inalcanzable.
