(BUENOS AIRES).- “He hablado con la gente del club y creo que lo mejor para todos es un traspaso. Quiero cumplir mi sueño”, dijo Julián Álvarez durante el Mundial 2026. Esa frase sobrevuela la pretemporada del Atlético de Madrid, que prepara una primera oferta de alrededor de 30 millones de euros al Tottenham por Cuti Romero, defensor de 28 años que viene de ganar la Europa League 2025 y es un viejo anhelo de Diego Simeone.
El precio del cordobés bajó de 55 a unos 40 millones de euros y el club inglés está dispuesto a dejarlo salir. El Inter de Milán ya puso sobre la mesa 35 millones fijos más 5 en variables, pero Cuti Romero prefiere jugar a las órdenes del Cholo. El central renovó con los Spurs hasta 2029 e incluyó una cláusula especial para facilitar su salida si llegaba una oferta de los tres grandes de LaLiga.
Para que el pase de Cuti Romero se concrete, el Atlético necesita primero cerrar las ventas de Marcos Ruggeri al Aston Villa y la de Nahuel Molina, que ya tiene un acuerdo para emigrar a la Roma. Thiago Almada está en la recta final de las negociaciones con River Plate, que pagará 20 millones de dólares por el 50% de su ficha y confía en cerrar el pase esta misma semana. Ambas salidas le permitirían al equipo colchonero hacer caja y liberar masa salarial para avanzar por el defensor argentino.
Simeone citó a 27 futbolistas para el amistoso en Seúl frente al Manchester City, pero licenció a los argentinos y españoles que disputaron el Mundial hasta el 10 de agosto. Los argentinos del plantel —Juan Musso, Nahuel Molina, Giuliano Simeone, Thiago Almada y Julián Álvarez— alcanzaron la final con la Selección Argentina, mientras que los españoles Alejandro Grimaldo, Álex Baena, Marcos Llorente y Marc Pubill se consagraron campeones.
La pulseada por Julián Álvarez
La novela más ruidosa la protagoniza Julián Álvarez. Con contrato hasta 2030, el delantero insiste en que la dirigencia le prometió ayudarlo a salir en enero y no cumplió. Su plan, al reincorporarse el 10 de agosto, es hablar directamente con Simeone para pedirle que interceda y lo deje marcharse al Barcelona, el único destino que lo seduce pese a los sondeos de PSG y Arsenal. El club, por ahora, se niega a reforzar a un rival directo.
Ese mismo 10 de agosto, con el regreso de los mundialistas, Diego Simeone deberá ordenar un vestuario convulsionado por los deseos de salida y las negociaciones en curso. Las próximas semanas definirán si el Cholo logra sumar al Cuti Romero, si Thiago Almada vuelve a ponerse la banda de River y si Julián Álvarez fuerza su anhelado traspaso al conjunto culé.
