VIDA Y ESTILO

Así vive Dalma Maradona: una casa de estilo vintage remodelada

 

La actriz y su marido compraron la propiedad en 2018 y la restauraron con estilo vintage.

 
Dalma Maradona
Dalma Maradona

(BUENOS AIRES).- Dalma Maradona vive desde 2018 en una casa histórica del Barrio River, una zona residencial muy exclusiva dentro del barrio de Núñez, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La actriz y su esposo, Andrés Caldarelli, adquirieron la propiedad poco antes de casarse y le hicieron un exhaustivo proceso de reformas, restauración y modernización tecnológica.

La casona de Dalma Maradona es de estilo vintage y fue construida originalmente alrededor de 1920. Tiene unos 354 metros cuadrados e incluye cuatro dormitorios, tres baños, un altillo y una bodega oculta.

El living, el ambiente que conserva la estructura de 1920

El living es el ambiente que más conserva el espíritu histórico de la casona. Allí conviven las aberturas originales de madera de la década de 1920 con mobiliario contemporáneo, pisos de madera noble, sillones mullidos en tonos neutros o rojizos, mesas ratonas de líneas simples, candelabros de tonalidades cálidas y alfombras de diseño clásico. También aparecen un televisor, luces LED y decoración de arte abstracto.

El ambiente se divide en dos espacios más pequeños y se destaca por una imponente apertura en arco con columnas blancas de estilo clásico. Desde allí ingresa la luz natural a través de ventanas en arco de estilo mirador que conectan con el paisaje del barrio y con parte del jardín trasero.

La casa tiene dos pisos unidos por una escalera con barandas de madera maciza original de la década de 1920. La cocina es moderna y funcional: tiene amoblamientos blancos, electrodomésticos empotrados, grifería minimalista y azulejos tipo subte. Las habitaciones de las hijas de Dalma Maradona, Roma y Azul, también rompen con la estética histórica y están decoradas completamente en rosa, con detalles de princesas modernas.

Los amplios interiores se conectan con los espacios verdes a través del living. Al atravesar los ventanales y una puerta de madera casi escondida se accede a un jardín trasero que sirve de antesala al sector parquizado. Allí se destaca una pileta con mallas de protección para sus hijas y un entorno con plantas, arbustos y árboles de gran porte.

Dalma Maradona valora este hogar como un espacio seguro y hermético, lejos de las cámaras, después de haber crecido bajo una exposición mediática extrema. La remodelación, encarada junto a su esposo, buscó que ella, Andrés, Roma y Azul pudieran hacer su vida con intimidad, espacios libres y una conexión fuerte con la historia familiar.

La propiedad conecta sus dos plantas a través de una estructura que conserva las barandas originales, mientras que el jardín trasero funciona como antesala de un sector parquizado que exige tareas periódicas de mantenimiento y poda en altura. El objetivo de la pareja fue mantener el espíritu histórico de una construcción de más de cien años sin resignar las comodidades de la vida familiar moderna.

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