Stefano Di Carlo, presidente de River, dio una conferencia de prensa este martes para hablar de la actualidad deportiva del club. Entre los temas que tocó está el de los jugadores apartados que se entrenaron en el predio de Cantilo, desatando enojos en el plantel y cuestionamientos de hinchas y periodistas. Y con el paso del tiempo, Di Carlo reconoce que «fue un error».
«La decisión de los jugadores apartados responde a una cuestión deportiva. Para poder incorporar, tenés que sacar. El costo de plantilla se afronta con recursos de otro lado. La experiencia histórica indica que es muy complejo. Se han intentado otras maneras que no funcionan», arrancó diciendo Di Carlo sobre el tema.
«En este caso, hay una cantidad de profesionales muy importante, tuvimos que tomar una decisión que en lo que tiene que ver con las formas no tengo dudas de que fue un error, en cuanto al lugar en el que se decidió separar a los jugadores. Nos arrepentimos de eso», agregó Di Carlo.
«Tiempo después sugerimos usar el predio de Ezeiza a contraturno, pero prefirieron dejar todo como estaba. Pero tomamos nota del error en las maneras, la comunicación», manifestó el presidente de River sobre la decisión de apartar a los jugadores, que se han ido del club.
Corregir un error
«Era necesario para el club buscar una salida a este grupo de profesionales. Asumimos la responsabilidad del error en cuanto a las formas, pero siempre fuimos respetuosos en el trato individual con cada uno de los jugadores», expuso Di Carlo sobre la determinación que tomó.
«El proceso fue con un grado de respeto, pero quizás estas cuestiones, como la velocidad con la que se hizo y la sede para entrenar, han sido equivocaciones. Lo he hablado con Germán Pezzella, he intentado corregir en tiempo real. Tenga la tranquilidad el hincha de que intentamos corregir las situaciones. El clima siempre fue bueno en el plantel, sí haciendo referencia a las maneras», sumó Di Carlo.
«Eso no quita los errores de forma con los cuales hay que responder, hacerse responsables y aprender de ellos para corregir. Pero esos errores de forma responde a uno de los momentos más críticos en materia de resultados en la era moderna de River. No es pecado hacer. La velocidad quizás no debió haber sido tal. La decisión de fondo era necesaria», cerró Di Carlo sobre el tema.
