(BUENOS AIRES).- “Estos tipos me parece que están intentando una apertura más coherente. Cuando digo coherente me refiero a lo aparente y lo profundo independientemente de como resulte. Pero me da la sensación hablando de sentidos comunes que por primera vez en muchos años hay una porción de la población de Argentina que está mirando con mejores ojos esa alternativa económica que ni el peronismo, ni el desarrollismo, ni el gobierno de Alfonsín ni el gobierno de los Kirchner eh… en ningún momento discutieron. Fijate como estoy poniendo diferentes alternativas. Entonces yo creo que está esa discusión, cómo seguirá no tengo la menor idea”, dijo Eduardo Sacheri al referirse a la política económica de Javier Milei. Eduardo Sacheri quedó envuelto en una polémica descomunal después de esa entrevista con Reynaldo Sietecase, en la que fue acusado de traicionar, darse vuelta y apoyar a Milei.
Eduardo Sacheri también se refirió a la agenda cultural asociada a Milei y sostuvo: “Para mi, Milei es un fanático de la economía. eh.. que algunos de sus apoyos sí tengan una agenda conservadora, ahora estoy hablando de lo cultural, etcétera, no significa que Milei la tenga… me parece que no le importa, no le interesa particularmente”. Sus dichos fueron cuestionados por quienes interpretaron que expresaban una cercanía con el mileísmo.
Eduardo Sacheri comparó la propuesta económica de Milei con la experiencia de Menem y habló de la diferencia entre una apertura superficial y otra profunda: “Donde si veo un cambio, si la palabra es un cambio, por lo menos una disputa de paradigma es en esto de tener una economía más liberal, abierta o tener una economía más cerrada o proteccionista, que es un debate que en la Argentina prácticamente no se dio durante todo el siglo 20. Del peronismo para acá hubo un consenso. Sí, es cierto que se dio un poco con Menem. Lo que pasa es que Menem sí hizo una gran apertura pero no hizo un gran esfuerzo de equilibrio presupuestario, y por eso la convertibilidad duró lo que duró y apenas se cortó el ingreso de capitales extranjeros voló todo por el aire. O sea, era como una apertura más en la superficie que en la profundidad”. En ese razonamiento, planteó que la discusión sobre una economía abierta recién comenzaba a ocupar un lugar distinto.
Las críticas a Eduardo Sacheri
Los sectores progresistas virtualmente cancelaron a Sacheri a partir de sus declaraciones. La reacción se vinculó con la imagen que algunos tenían del escritor, a quien suponían de centroizquierda o más cercano al peronismo, y derivó en acusaciones de traición y de haber cambiado de posición para respaldar a Milei.
Augusto Tartufoli fue uno de los que cuestionó sus dichos y utilizó una ironía habitual en redes: “Que sorpresa Sacheri mileísta dijo NADIE NUNCA”. Después, agregó: “el drama con Sac h eri, como con Rosalía, no son sus opiniones, el verdadero drama es lo que escribe, su obra”.
Alberto Samid también apuntó contra el escritor y afirmó haber sido el primero en enfrentarlo. “El primero en combatir a éste caraculico fui yo. Ustedes lo romantizaban por esos cuentos. Habando de eso….. que cuento nos comimos con Sacheri….”, señaló Samid al cuestionar tanto la valoración pública de Sacheri como sus textos.
El secreto de sus ojos, obra de Eduardo Sacheri llevada al cine, ganó el Oscar a mejor película extranjera y le dio trascendencia, prestigio y popularidad en la Argentina y en el exterior. La controversia, fechada el 20 de agosto de 2026, nació de sus definiciones sobre economía y terminó con críticas a sus opiniones y a su obra.
