(BUENOS AIRES).- Chelsea fijó en ciento cuarenta millones de euros el precio de Enzo Fernández, según publicó el medio especializado The Athletic, ante el interés que despertó el mediocampista argentino en el Manchester City durante esta ventana de transferencias.
La institución londinense además dejó una advertencia dentro de esa misma valuación. Desde el club hicieron saber que pedirían todavía más en el caso de que el propio futbolista empuje para salir antes del cierre del mercado.
El interés del club de Manchester tiene un origen concreto y una fecha reciente. El equipo se quedó sin Rodri, que fue transferido al Barcelona por cincuenta millones de euros en una operación que quedó cerrada el siete de agosto.
El detalle que vuelve incómoda la operación
Quien impulsa la llegada del argentino es alguien que lo conoce de cerca. Enzo Maresca, actual entrenador del City, lo dirigió durante su etapa en Stamford Bridge y lo considera el sucesor ideal para el puesto que quedó vacante en su mediocampo.
Ese vínculo previo, sin embargo, es también parte del problema. La operación implicaría que el club le compre una de sus piezas centrales a un rival directo de la misma liga, algo que en Londres no aparece como un escenario que estén dispuestos a facilitar.
La distancia entre lo que un club cobró y lo que el otro pide explica por qué la negociación luce cuesta arriba. El equipo inglés recibió cincuenta millones por el jugador que se fue y debería desembolsar casi el triple para traer al que quiere en su lugar.
Del lado de Londres, mientras tanto, la postura pública es de firmeza. Allí lo consideran un futbolista determinante dentro del proyecto deportivo y ni siquiera está claro que vayan a sentarse a escuchar una oferta formal por él.
