(BUENOS AIRES).- “Sí”, respondió Enzo Francescoli cuando le preguntaron si Coudet continuaba al frente de River. La frase del secretario técnico volvió a quedar bajo la lupa después del mal momento del equipo: la declaración se produjo tras la derrota 1-0 ante Rosario Central en el Monumental, la quinta caída consecutiva.
La respuesta llegó mientras Francescoli se retiraba del estadio, en un momento de fuerte tensión para el conjunto de Núñez. El dirigente no acompañó aquella contestación con explicaciones extensas ni con frases ambiguas. Su postura dejó en claro que, al menos en ese momento, la dirigencia no evaluaba cambiar al entrenador.
El respaldo tuvo un peso particular porque Enzo Francescoli fue uno de los dirigentes que apoyaron la llegada de Coudet. Cuando aparecieron los primeros cuestionamientos, el secretario técnico sostuvo públicamente la continuidad del entrenador y transmitió que la decisión de mantenerlo al frente del equipo seguía vigente.
La elección de Coudet se había basado en varios argumentos vinculados con su recorrido. Francescoli consideraba que el entrenador conocía el fútbol argentino, tenía experiencia en equipos importantes y podía devolverle al plantel la confianza que había perdido. También entendía que el equipo atravesaba un estado de ánimo bajo y que el técnico podía modificar esa situación.
Los resultados y el funcionamiento volvieron a poner al ciclo bajo presión. La derrota ante Rosario Central profundizó el malestar y expuso nuevamente las dificultades de River para encontrar una respuesta futbolística. Después de ese partido, los hinchas expresaron públicamente su enojo y pidieron cambios tanto en el cuerpo técnico como en la dirigencia.
El margen de error es cada vez menor para River. Coudet necesita que el equipo consiga resultados y recupere una identidad que convenza a los hinchas, mientras Enzo Francescoli y el resto de la dirigencia deberán evaluar si la apuesta conserva sentido. Por ahora, la respuesta del secretario técnico sigue vigente, pero el presente del equipo vuelve a ponerla bajo la lupa.
