(BUENOS AIRES).- “Me parece inexplicable.” José María Muscari calificó así la muerte de Ernestina Pais y explicó que el impacto tuvo consecuencias sobre la continuidad de la obra que compartían. Muscari y la producción resolvieron no continuar con el espectáculo, que todavía no había cumplido su ciclo cuando ocurrió la tragedia.
Muscari describió a Ernestina Pais como una persona cuya alegría hacía difícil imaginar un desenlace semejante. “Era una mina tan rebosante de alegría, que no te imaginás que de golpe puede haber una tragedia.” Con esa frase, explicó el contraste entre la personalidad que asociaba con Ernestina y el carácter repentino de lo ocurrido. El recuerdo de la actriz quedó ligado, para él, a una energía vital que volvió todavía más difícil procesar la tragedia.
El efecto de la muerte, según contó Muscari, excedió el vínculo afectivo con Pais. “A veces, esas cosas, te sacuden mucho la vida.” La situación también lo llevó a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y sobre la posibilidad de que una persona cercana muera de manera inesperada. “Independientemente del afecto, cuando se va una persona cercana decís: ‘pará, la vida puede terminar en cualquier momento’.”
Muscari no encontró una explicación cerrada para lo sucedido. “Es el destino, no sé, son cosas que uno no sabe.” Con esa declaración, reconoció que no tenía respuestas sobre las causas y vinculó el episodio con una dimensión que, según sus palabras, resulta difícil de comprender. La incertidumbre formó parte del impacto que atravesó durante esos días.
La obra en la que trabajaban Muscari y Pais todavía estaba en marcha cuando ocurrió la tragedia. El espectáculo no había completado su ciclo y, antes de definir el paso siguiente, el equipo dejó que la situación decantara. Muscari relató el diálogo posterior con la producción: “La obra no había cumplido el ciclo, cuando sucedió esto, dejamos que todo decante, cuando hablamos con la producción nos dimos cuenta que no teníamos que seguir, que no estaba bueno.”
El carácter del episodio terminó de definir la decisión sobre la obra. Muscari explicó: “En este caso había sido tan trágico y tan inesperado, que no daba.” La frase sintetizó los dos elementos que pesaron sobre la continuidad del espectáculo: la gravedad de la tragedia y la forma repentina en que alteró el trabajo. También aclaró que la determinación no fue tomada con indiferencia: “No fue algo como si nada.”
Los actores quedaron directamente afectados por la situación y atravesaron el momento en los camarines. Muscari contó: “Los actores estaban llorando en los camarines, no sabían qué hacer, nadie está preparado para algo así.” El relato mostró el impacto inmediato sobre el elenco y explicó por qué la obra quedó interrumpida antes de completar su ciclo. La decisión final fue no retomar el espectáculo tras la muerte de Ernestina Pais.
