(BUENOS AIRES).- “¿Era bueno para Facundo Moyano que Storto defendiera solo a Candela? Entra a jugar Herrera, pero para defender a Candela y que no incline su testimonio. Defiendo a los dos, a favor de no agredir a Moyano”, afirmó Luis Ventura al revelar el supuesto pacto entre el exdiputado y Candela Arizaga para coordinar sus declaraciones ante la Justicia. El sindicalista está imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad, y la investigación sumó un nuevo capítulo con las explosivas declaraciones del periodista.
Días antes de que Ventura lanzara sus acusaciones, la joven había modificado su versión inicial y desligó por completo a Facundo Moyano de cualquier responsabilidad. Ante la Fiscalía Especializada en Violencia de Género, Arizaga sostuvo que fue ella quien consumió drogas durante esa madrugada porque no podía dormir y estaba aburrida, y aseguró que el sindicalista no tomó alcohol ni consumió sustancias. Sobre el origen de la droga, respondió: “es fácil conseguirla”.
El giro en el testimonio coincidió con un cambio de abogado de la influencer: dejó a Diego Storto, que venía apuntando contra Moyano, y contrató a Roberto Herrera. Para Ventura, ese movimiento fue la clave del supuesto arreglo. El conductor aseguró que el nuevo letrado fue visto trasladándose en un BMW cero kilómetro sin patente luego de la declaración y que viajaron a Rosario —donde vive la familia de ella— para consensuar una postura común.
Ventura dijo que hubo una cesión de un automóvil que pasa a ser una herramienta del papá y que Facundo Moyano y Candela estuvieron comunicados todo el tiempo cuando no podían estarlo por la restricción. Además, reveló que la pareja se contactó ni bien recuperó la libertad y que a Arizaga le prometieron viajes, joyas, anillos y relojes. “Se contactaron desde el primer segundo que quedaron en libertad. Ahora vienen viajes paradisíacos para ella, con mucha intensidad. También joyas, anillos, relojes. Eso empieza a alimentar. Hay que ver cómo estaba esta chica y como cambió en 48 horas”, afirmó.
El periodista fue más allá y aseguró que existen pruebas que aún no se conocen. Mencionó dos teléfonos celulares que, según su relato, fueron desaparecidos luego del presunto arreglo y que, de ser hallados por la Justicia, “sería un escándalo”. También habló de videos de las cámaras de seguridad del edificio que no se difundieron: “Tampoco vimos todos los videos, estamos viendo los que nos permitieron ver. Los videos son otros, los del sistema de seguridad del edificio”.
Mientras las declaraciones de Ventura ganaban espacio en los medios, la fiscalía seguía sin convencerse de las versiones de los protagonistas. Un allanamiento en el departamento de Facundo Moyano no encontró elementos relevantes, aunque un dato llamó la atención: media hora antes del procedimiento, un amigo del sindicalista salió del lugar con una bolsa.
Por ahora, las afirmaciones de Ventura no fueron confirmadas por la Justicia y son solo declaraciones públicas. La fiscalía continúa reuniendo pruebas mientras la causa sigue abierta y sin resolverse.
