(BUENOS AIRES).- Exequiel Zeballos atraviesa días de incertidumbre en Boca: continúa entrenándose con el plantel de Rodolfo Arruabarrena, pero no es convocado y todavía no volvió a sumar minutos. El delantero espera una resolución sobre su futuro mientras permanece dentro de la dinámica de trabajo del equipo, aunque sin competencia oficial. La situación no responde a un apartamiento del grupo, sino a una etapa en la que su presencia en las prácticas no se traduce en partidos.
El contrato de Exequiel Zeballos con Boca finaliza el 31 de diciembre de 2026. En el club buscan encontrarle una salida antes de llegar a los últimos meses del año, una decisión que mantiene abierta la discusión sobre su continuidad. La fecha de vencimiento del vínculo funciona como el límite contractual conocido, mientras la institución intenta definir qué hacer con el delantero. Hasta el momento, esa definición no fue comunicada.
Napoli mantiene su interés por Zeballos y sigue atento a su situación. El interés del club italiano convive con la falta de certezas sobre una posible salida de Boca: la posibilidad de que el delantero emigre continúa en veremos y no hay una definición concreta sobre su próximo destino. La posibilidad de que deje el club, por lo tanto, no está confirmada, mientras en Boca todavía deben resolver la situación contractual del jugador.
88 días sin sumar minutos desde la derrota 1-0 ante Universidad Católica
La rutina en Boca Predio muestra que Exequiel Zeballos no está apartado del grupo. Trabaja junto a sus compañeros y mantiene los entrenamientos con normalidad, a diferencia de otros futbolistas que quedaron marginados por decisiones deportivas. Su situación se distingue en el momento de las convocatorias: todavía no forma parte de las listas del entrenador y, por esa razón, permanece sin competencia oficial.
Las redes de Boca tampoco reflejan el trabajo cotidiano de Zeballos con el plantel. El club no publica fotos del delantero, pese a que entrena diariamente con sus compañeros, y las imágenes que pueden verse son solamente las que él comparte en sus redes. Algunas de esas publicaciones lo muestran sonriente y bromeando con los más cercanos, como Kevin Zenón. En esa espera, el Changuito aparece con nuevo corte de pelo, vincha o colita, pero sigue sin competir oficialmente.
El último partido oficial de Exequiel Zeballos fue el 29 de mayo, cuando Boca perdió 1-0 ante Universidad Católica por la Copa Libertadores. Aquella noche, en La Bombonera, fue titular y disputó los 90 minutos. Desde entonces no volvió a jugar con la camiseta de Boca y, al 25 de agosto, acumulaba 88 días sin sumar minutos, casi tres meses.
El regreso a las canchas depende también de lo que suceda con su futuro. Mientras Napoli continúa interesado y Boca busca definir su situación contractual, Zeballos sigue entrenándose a la par del plantel. El delantero espera una resolución que le permita saber qué será de su carrera en los próximos meses, tanto en relación con una posible salida como con su vuelta a las convocatorias. El próximo paso será que Boca defina su situación antes de llegar a los últimos meses del año, con un contrato que vence el 31 de diciembre de 2026.
