ESPECTÁCULO

Las claves del allanamiento a Facundo Moyano: demora, bolsa de ropa y drogas

 

El periodista Lucas Jerez reveló un detalle que complica al exdiputado en la causa por violencia de género.

 
Facundo Moyano
Facundo Moyano

(BUENOS AIRES).- “La orden fue emitida a las 10 de la mañana y a las 6 de la tarde empezó el operativo. En el medio vino un amigo de Facundo, agarró una bolsa de tela y cargó ropa negra, la ropa con la que salió Facundo Moyano de la Unidad de Flagrancia Norte. ¿Se llevó solamente ropa? No lo sabemos”. La revelación del periodista Lucas Jerez expuso un detalle que dejó bajo la lupa el allanamiento en el departamento de Facundo Moyano por el caso que lo involucra con la modelo Candela Arizaga.

El exdiputado fue excarcelado bajo estrictas condiciones mientras la investigación avanza. Jerez explicó que “tiene una restricción de acercamiento de 300 metros para con esta joven. Tampoco puede tener contacto por teléfono durante todo el proceso”. Moyano quedó imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad, en una causa que fue encuadrada bajo un contexto de violencia de género.

En su declaración, Arizaga negó que Moyano la hubiera violentado. “Más allá de que la chica, cuando declaró en el Hospital Pirovano, haya negado que Facundo Moyano la violentó, el fiscal actuó de oficio”, precisó Jerez. El abogado de la modelo, según recordó el conductor Nacho Otero, afirmó que “ella no había consumido nunca hasta conocer a Facundo Moyano y el suministro de drogas es un delito”.

Jerez aseguró que la defensa del exdiputado buscará pedir la nulidad del allanamiento, pero el foco de los cuestionamientos se centró en la secuencia temporal del operativo. La orden judicial se libró a las 10 de la mañana, pero la Policía recién ingresó al domicilio ocho horas después. En ese lapso, un amigo de Moyano concurrió al lugar y retiró una bolsa con la ropa que el imputado había usado al salir de la Unidad de Flagrancia Norte.

La demora de ocho horas

“Lo que más marca el dato de la investigación es esa demora entre la orden de allanamiento y el operativo. Una diferencia de ocho horas, con un amigo habiendo ido al departamento a buscar cosas. El operativo poco sentido tuvo”, resumió Otero. Ese intervalo generó interrogantes sobre la posible alteración de la escena antes de la llegada de los efectivos.

Pese a la demora, la Policía secuestró dos teléfonos celulares, un pendrive, un reloj inteligente y, aparentemente, una jeringa con una sustancia que no sería estupefaciente. El hallazgo de esos elementos, aunque relevante, no disipó las dudas sobre lo que pudo haberse removido del departamento durante las horas previas al procedimiento.

El episodio entre Moyano y Arizaga ocurrió el 4 de agosto y un día después trascendieron los detalles del allanamiento que la defensa del exdiputado intentará impugnar. Ese lapso entre la emisión de la orden judicial y el inicio del procedimiento quedó en el centro del debate y podría convertirse en uno de los aspectos más discutidos del expediente.