ESPECTÁCULO

«Le dio miedo, le pidió irse y él le dijo que no»: qué sucedió realmente entre Candela Arizaga y Facundo Moyano

 

El exdiputado quedó imputado por lesiones y privación ilegal de la libertad tras el escape de la joven.

 
Facundo Moyano
Facundo Moyano

(BUENOS AIRES).- “Las primeras declaraciones de ella, dijo que habían llevado unas pastillas, que al principio fue divertido, pero que le dio miedo, porque no podía hablar bien y se mareaba. A partir de esa situación, ella le pide irse y él le decía que no, es lo que ella le llega a contar a la gente en el hospital”, reveló la periodista Pía Shaw sobre el testimonio de Candela Arizaga, la joven de 23 años que durante la madrugada del martes escapó semidesnuda del departamento de Facundo Moyano en Belgrano.

El exdiputado nacional quedó detenido de manera inmediata y fue liberado recién pasadas las 20 de ese mismo día, tras prestar declaración ante el fiscal Julián Pistone, de la Unidad Fiscal de Flagrancia Norte (UFLA). La Justicia le impuso una restricción de acercamiento de 300 metros y la prohibición de cualquier tipo de contacto con Arizaga, aunque Facundo Moyano continuará investigado por los delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Al salir, el dirigente sindical se limitó a afirmar: “Está todo aclarado”.

El relato de lo que ocurrió dentro del departamento de la Avenida del Libertador al 5400 empezó a reconstruirse con el correr de las horas. El abogado de Arizaga, Diego Storto, fue contundente sobre el origen de los estupefacientes: “El suministro de la droga fue de Moyano. Hay un momento en que se quedan sin estupefacientes, y por medio de Moyano se contacta con una persona que será citada por la justicia”, afirmó. Además, explicó que su clienta “estuvo dos días tomando cocaína” y que ese consumo empezó a partir de su vínculo con Facundo Moyano. “Ella no consume drogas desde antes de conocer a Moyano”, aseguró el letrado, y agregó que el análisis toxicológico confirmó la presencia de esa sustancia.

Los alarmantes momentos previos a la huida de Arizaga fueron narrados por la propia joven en sus primeras declaraciones informales. Según Shaw, Arizaga contó en el Hospital Pirovano que la situación con las pastillas le generó miedo porque no podía articular bien y se mareaba, y que ante su insistencia por irse, Moyano se negó. Pese a esto, la modelo después se contradijo ante la División Protección Familiar y señaló que no había sufrido ninguna agresión. Fuentes judiciales también confirmaron que los médicos legistas no le detectaron lesiones, salvo una lastimadura en la rodilla por una caída durante el episodio en la calle, y que en principio la propia víctima adjudicó el cuadro a una crisis vinculada al consumo de drogas: “No hubo golpes”.

El fiscal Julián Pistone imputó a Facundo Moyano, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA), por lesiones leves y privación ilegal de la libertad en contexto de violencia de género. Durante el procedimiento, el dirigente se negó a realizarse las extracciones de sangre y de orina. Su abogado, Juan Pablo Fioribello, calificó de “apresuradas” algunas de las medidas dispuestas por la fiscalía.

La versión de los testigos y el miedo de Arizaga

Mientras Storto insistió en que su representada “estaba shockeada” y que “en el video está escapando de Moyano y del chofer de Moyano”, el encargado del edificio, Camilo, y un empleado de la zona ofrecieron un panorama distinto. “Facundo estaba vestido, estaba bien. Me dijo que estaba teniendo un brote, parecía eso”, relató Camilo. El empleado agregó que Moyano le decía “amor, amor” y que le aclaró a la Policía “yo soy el novio”. Sostuvo que la actitud del exdiputado era de preocupación y que ella “no estaba en sus cabales”.

En cuanto al miedo que refirió Arizaga, Storto aclaró que “no sufrió violencia física” y que él mismo iba a indagar más cuando ella esté en condiciones. “Cuando esté en condiciones de poder hablar bien conmigo, yo le voy a preguntar por qué sintió miedo, si pasó algo o si fue el ‘mambo’ por las drogas”, explicó el abogado. La causa sigue abierta: el delito de privación ilegítima de la libertad es de acción pública, por lo que el fiscal Pistone puede continuar con la investigación aunque la joven no sostenga una acusación. Ahora se aguarda la declaración formal de Arizaga y el análisis de las cámaras de seguridad, los teléfonos y el resultado del allanamiento, pruebas que serán determinantes para definir si hubo delito o si el episodio quedará encuadrado como una crisis vinculada exclusivamente al consumo de estupefacientes.