(BUENOS AIRES).- “Lo detestan a Norberto, me dicen, ese señor simpático que se sentó ahí a llorar, la tenía secuestrada.” El periodista que relató el conflicto atribuyó esa acusación a la familia de Fátima Florez, enfrentada con Norberto Marcos después de la separación. El entorno de la artista responsabiliza a su expareja por el distanciamiento que mantuvo durante años con sus familiares.
La familia de Fátima Florez también rechazó la versión de que se benefició económicamente de la artista o que la dejó en la calle. El periodista reprodujo su respuesta: “nosotros somos profesionales, nunca fuimos figurati, nunca trabajamos con Fátima, nunca vivimos de Fátima, es mentira lo que él cuenta que la dejamos en la calle”. La declaración apuntó directamente a los dichos que Norberto Marcos había realizado previamente.
El periodista explicó que los familiares negaron el relato de Norberto y reconocieron, al mismo tiempo, que permanecieron alejados de Fátima durante un período prolongado. “Me negaron todo lo que decía Norberto ayer acá sentado”, dijo. Luego agregó: “sí me reconoce que estuvieron mucho tiempo alejados por culpa de Norberto. Lo responsabiliza a él.”
El padre de Fátima fue identificado como arquitecto, mientras que su madre es profesora de geografía y está separada de él desde hace mucho tiempo. La hermana de la artista se llama Agustina, es profesional y apareció una vez en una foto tomada en Carlos Paz. Esos datos fueron mencionados al describir al grupo familiar que ahora salió a respaldar a Fátima Florez.
El viaje a Perú ocupó otro tramo del relato sobre el aislamiento familiar. El periodista afirmó: “Ella se va dos a a Per con Norberto y la familia Y en Per hay mucha gente turbia Y all no se pod contactar con F”. También contó que Fátima volvió a Buenos Aires y que sus familiares se enteraron de su regreso de manera repentina, tras lo cual intentaron revincularse con ella. El periodista señaló además que la separación habría marcado un cambio en su personalidad: “se nota que Fátima cuando se separó tuvo un cambio en la forma de ser y todo. Es otra. Antes era como más tranquila, sumisa”.
La discusión económica quedó vinculada a una casa que, de acuerdo con la familia, Fátima compró en 2006 con ingresos propios. El periodista resumió esa posición en estos términos: “Que Fátima cobra, que en el 2006 ella cobra la casa, se compra la casa a ella, y que como no están casados es un divague y es absurdo lo que pide Norberto porque Fátima compró su primera casa cuando arrancó, o sea, ya laburó del 2000, el 2016.” Un panelista no identificado cuestionó además la situación del departamento y dijo: “Sí, igual a mí tampoco hay cosas que me cierran porque él le pone el departamento a nombre de Fátima.”
El periodista también transmitió que personas cercanas a Fátima describían a Norberto como “un vividor”. En el mismo relato mencionó el lugar donde ambos trabajaban y afirmó que allí se daba por sentado que algunos espectáculos debían terminar en un acto sexual; agregó que un bailarín le confirmó que eso ocurría. La aclaración final fue específica: “No es que Norberto obligaba a nadie”, por lo que la acusación quedó referida al contexto laboral y no a una imposición directa atribuida a él.
