(BUENOS AIRES).- “Cuando parecía que había un desenlace, una unión, una resolución, hoy -7:18 de la tarde- está todo mal y no hay acuerdo”, dijo Martín Salwe este viernes en SQP. Florencia Peña y Nico Occhiato no lograron cerrar un acuerdo económico y la guerra entre ambos sigue abierta.
Un día antes, el jueves 30, se había informado que la actriz aceptaba cobrar menos de lo que le correspondía y que las partes ponían fin a la tensión con un arreglo privado. Guido Záffora había anticipado esa tregua, que este viernes quedó descartada.
Según detalló Salwe, Florencia Peña le reclamó a Occhiato el pago de uno de los dos PNT que tenía en su contrato, liberando el otro y el sueldo hasta diciembre. “El famoso PNT (Publicidad no Tradicional), cerramos con eso, no está pasando”, precisó el conductor.
La negociación no avanzó en las últimas horas. “A mí me dicen que no están ni cerca. Se habló de un PNT de dos PNT, pero no va a hacer ni cerca de eso. Flor quiere más dinero”, afirmó. El desacuerdo económico es profundo y las posiciones siguen alejadas.
Salwe también describió el estado del vínculo entre las partes. “La relación no es buena, es una mesa de diálogo. Están buscando llegar a un acuerdo. Hasta ahora, el acuerdo económico no está”, explicó.
Más allá del conflicto, Salwe aclaró que el caso no va a llegar a juicio. “Burlando (abogado de Florencia) queda afuera, siguen entre las partes. Marley fue el que logró esa reunión, porque sino todo seguía por la vía judicial”, contó.
Marley, que tenía un contrato calcado al de Florencia Peña —ambos cobraban lo mismo y tenían los PNT liberados—, también se vio perjudicado. “El gran tema es que Marley también se ve perjudicado, porque se quedó sin trabajo sin tener nada que ver, pero la prioridad es arreglar lo de Flor. Hoy quieren llegar a un acuerdo y que sea confidencial. Que no se sepa para terminar con el tema. Pero no están llegando”, agregó Salwe.
Hasta el cierre de esta nota, el acuerdo seguía sin aparecer y la relación entre Florencia Peña y Nico Occhiato continuaba rota. La falta de entendimiento económico mantiene el conflicto en punto muerto, sin una resolución a la vista.
