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Pipo Gorosito comparó a una joya de Boca con Iniesta: «Muy parecido»

 

El entrenador de San Lorenzo elogió a los juveniles de Boca y les encontró un parecido con grandes figuras.

 
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(BUENOS AIRES).- “Aranda es muy parecido a Iniesta”, dijo Néstor “PipoGorosito, entrenador de San Lorenzo, sobre Tomás Aranda, una de las apariciones más interesantes de Boca. El técnico comparó al mediocampista de 19 años con Andrés Iniesta y también elogió a Leonel Flores, el otro juvenil que se afianzó como titular en el equipo de Rodolfo Arruabarrena.

Gorosito explicó que la comparación no quedó solo en una frase llamativa. “Juega fácil, sabe interpretar dónde gambetear y dónde no, cuándo jugar de primera y maneja las dos piernas”, detalló. Para el entrenador, esa lectura del juego es la principal virtud del mediocampista.

Aranda, categoría 2007, viene ganando terreno dentro del equipo de Arruabarrena. Su capacidad para asociarse, moverse entre líneas y darle claridad a los ataques le permitió consolidarse pese a su corta edad.

El elogio a Flores y la comparación con dos talentos de River

Leonel Flores recibió un elogio distinto. “Flores es un jugador diferente”, afirmó Gorosito, y lo comparó con Claudio Echeverri y Franco Mastantuono, dos talentos surgidos de las inferiores de River.

“Me pasó lo mismo, en su momento, con Echeverri y Mastantuono: tienen un desequilibrio personal, un uno contra uno extraordinario”, explicó Gorosito. El técnico agregó: “Le pega muy bien a la pelota, tiene mucha personalidad” y sostuvo que el extremo de Boca aprovecha su velocidad: “Sabe que donde frena y arranca, gambetea porque tiene una velocidad más”.

Gorosito destacó que Flores tiene recursos que lo convierten en un futbolista difícil de controlar. El desequilibrio individual, la velocidad para superar defensores y la personalidad para encarar sin depender exclusivamente del funcionamiento colectivo son, según el entrenador de San Lorenzo, sus principales armas.

Un recorrido compartido desde las inferiores

Aranda y Flores compartieron las distintas categorías de las inferiores de Boca y también jugaron juntos en Reserva. Ese recorrido explica el entendimiento que hoy trasladan a Primera División, donde se convirtieron en piezas importantes del equipo.

Arruabarrena apostó por los dos juveniles y encontró respuestas inmediatas. Hoy los sostiene como titulares habituales en un Boca que busca consolidar su funcionamiento, con ellos como dos de las principales caras jóvenes del plantel.

Aranda y Flores, con 19 años, reúnen estilos distintos: uno por la inteligencia para jugar simple y tomar buenas decisiones con la pelota, el otro por el desequilibrio individual y la capacidad para resolver situaciones de uno contra uno. Dos perfiles diferentes que hoy representan una de las grandes esperanzas del Boca de Arruabarrena.