(BUENOS AIRES).- “Es excusa de cobardes. Se gana o se pierde por los votos. Te quedás o te vas por el público. Yo no tengo la culpa”, sentenció Santiago del Moro al defender el mecanismo de votación de Gran Hermano (Telefe) y negar cualquier manipulación tras las versiones de arreglo que surgieron a raíz de la ausencia de Laura Ubfal.
El conductor del reality aseguró que en sus cuatro temporadas al frente del ciclo solo tuvo una favorita y no ganó. “Nunca se puede ir en contra de lo que se vota. De hecho, en estas cuatro temporadas tuve una sola favorita y no ganó. Es muy fácil decir ‘porque la producción tal cosa’ o ‘porque la gente tal otra, porque está arreglado’”, agregó, y remarcó: “No quiero subestimar a los que están adentro”.
En esa línea, Del Moro puso en cifras la participación del público y reveló que “la gala pasada hubo casi 6 millones de votos”. “Gran Hermano son las redes, el streaming, es 360. Es tan grande el formato…”, señaló, y definió al reality como “el programa que la gente ama odiar. No hay otro programa que genere todo esto. En la placa anterior se juntaron 6 millones de votos”.
Las sospechas de fraude habían tomado fuerza entre los seguidores del programa, especialmente después del faltazo de Ubfal y de las críticas hacia la estrategia de algunas competidoras, entre ellas Solange. Frente a eso, Del Moro insistió en la transparencia del voto popular y descartó cualquier injerencia de la producción.
La explicación de Laura Ubfal
La periodista Laura Ubfal volvió a la gala del domingo 9 de agosto y negó haber sido suspendida o echada del panel. “No me suspendieron, no me echaron, no tenía la fuerza para ir ayer”, explicó.
Ubfal vinculó su ausencia al impacto emocional que le generó la situación de Juanicar y su madre, Roxana. “El tema de Juanicar me afectó mucho, lo de su mamá. Roxana estuvo mal, hablé con él y está con ella. Estuvo realmente mal. Me solidaricé con esa mamá que sufre, porque hay mucho odio, hate, bronca. Poca gente sabe lo que sufren. Roxana se involucró demasiado, estaba enojada”, contó.
La panelista confirmó que continuará en el programa: “Está todo bien. El domingo voy a ir. Solo que me gusta comprometerme con lo que siento”. Además, defendió a la producción del reality: “Gran Hermano tiene una producción fabulosa, hacen uno de los mejores programas de la tele. Por algo es Martín Fierro de Oro, para Santi también. Hay cosas con las que puedo estar de acuerdo y con otras no, pero tengo la camiseta puesta”.
El conductor, por su parte, cerró su descargo con una definición sobre la magnitud del formato y el peso de la audiencia en cada decisión. “Los votos están”, insistió Del Moro, y subrayó que en cada gala de eliminación se pone en juego mucho más que la permanencia de un participante: se mide la fidelidad de un público que, gala tras gala, sigue participando de manera masiva. La placa anterior, con casi 6 millones de votos, fue la prueba más reciente de ese fenómeno.
