(BUENOS AIRES).- “Esta vez, sí que no me voy a ir”, gritó Campanita cuando escuchó que Gran Hermano había decidido expulsarla junto con Danelik por la situación violenta que se desató en la casa. La medida se tomó después de un enfrentamiento con gritos, empujones y amenazas. Danelik se retiró por la puerta giratoria, mientras Campanita se negó a salir y quedó en el confesionario.
La última gala de nominación se había realizado ese miércoles y dejó una placa negativa integrada por Yipio, Pincoya, Mariela y Charlotte, de cara a la gran final. En las horas posteriores, la convivencia se tensó por un conflicto que comenzó con el robo del maquillaje de Campanita. La producción de Telefe intervino cuando la discusión subió de tono, y Gran Hermano explicó que no toleraría situaciones violentas dentro de la casa.
Campanita se quedó sin maquillaje durante la tarde y entró al confesionario “a cara lavada”. Como represalia, tomó fotos familiares de Pincoya, incluida la imagen del hijo de la participante chilena. Ese gesto agravó el cruce durante la medianoche y llevó a una nueva intervención de Gran Hermano para intentar ordenar la convivencia.
Pincoya reaccionó con furia ante las fotos y llegó a pedir que otras personas agredieran a Campanita cuando saliera de la casa. Durante la discusión, también manifestó su enojo frente a las cámaras y pidió que la salvaran de la placa para que “haganla mierd* por huevona”. Campanita, por su parte, dijo sentirse maltratada “de una manera horrible, muy fea” y sostuvo que su presencia generaba molestias en el grupo.
Danelik empujó a Campanita y tomó su cartera con la intención de arrojarla al agua, alentada por los gritos de Sol: “Tiráselo, tiráselo”. Brian Sarmiento se puso delante de Pincoya durante el episodio para impedir que atacara físicamente a Campanita. La cadena de acciones fue considerada parte de la escalada que derivó en la expulsión de las dos participantes.
La voz de Gran Hermano pidió: “Chicos, por favor, cálmense todos”, pero la tensión continuó hasta que se comunicó la decisión. Campanita se atrincheró en el confesionario y rechazó los intentos para convencerla de abandonar la casa. Santiago del Moro explicó que personal de seguridad ingresaría para acompañarla a la salida, mientras Danelik ya había dejado el lugar.
La denuncia de Campanita
Campanita publicó después un comunicado en Instagram en el que denunció haber sido víctima de “agresión física, agresión verbal, hostigamiento y bullying físico y psicológico”. En el texto, adelantó que evalúa iniciar acciones legales y sostuvo: “Estas conductas no son parte de ningún juego; constituyen violencia explícita”. También reclamó “tolerancia cero con cualquier forma de hostilidad, intimidación o trato degradante” y pidió “el fin inmediato de las agresiones y la garantía del respeto irrestricto a todos los involucrados”. La expulsión tuvo impacto en la medición de Gran Hermano: el reality comenzó con un piso de 10 puntos y alcanzó 11.2, 11.7 y 11.9 mientras Campanita seguía en el confesionario. La emisión del jueves terminó pasadas las 00.00, después de mucho tiempo, y Campanita abandonó la casa fuera del aire. En su comunicado, la participante cerró con una definición sobre el episodio: “Señalar la violencia no perjudica a la víctima: la defiende”.
