(BUENOS AIRES).- “Ahora lo tiene el veterinario (a Caramelo) y van a hacer una adopción responsable con él. Los dos perritos entraron a la casa para ser adoptados. Obviamente que podía ser juntos, o no”, explicó Santiago del Moro al referirse al destino de los animales tras su paso por el programa. La edición de Gran Hermano 2022-2023 incorporó a Mora y Caramelo para incentivar la adopción, y tres años y medio después ambos reaparecieron en imágenes que muestran su crecimiento y cuidado.
Mora y Caramelo ingresaron a la casa en la recta final de esa edición y rápidamente generaron un vínculo con los participantes. Los cachorros pertenecían a un refugio y su presencia tenía como objetivo promover la adopción responsable. Al finalizar el ciclo, Mora quedó con Marcos Ginocchio y Caramelo fue adoptado por Romina Uhrig y sus hijas.
Marcos Ginocchio compartió el 12 de marzo de 2026 un video en Instagram mientras cabalgaba por el campo salteño junto a Mora. La perrita había llegado al programa como cachorra y en las imágenes aparece mucho más grande. Después del reality, se mudó con Marcos a Salta, donde se adaptó a la vida al aire libre junto a su familia. Caramelo también continuó su vida junto a Romina Uhrig y sus hijas, mientras los responsables de los perros suelen mostrar en redes sociales cómo crecieron y cómo se encuentran.
El proceso de adopción
Marcos Ginocchio se consagró campeón de Gran Hermano el 27 de marzo de 2023 con el 70,83% de los votos del público. En la madrugada del martes posterior a la final, Mora y Caramelo fueron trasladados a Las Palmas Hostería Animal, donde se produjo su reencuentro tras la definición del ciclo.
Las Palmas Hostería Animal pertenece al veterinario Gustavo González Marín, quien quedó a cargo del cuidado de los cachorros. Mora permaneció allí hasta confirmar que Marcos pudiera completar el proceso de adopción, mientras que Caramelo quedó durante unos días bajo el cuidado de la producción y del veterinario antes de ser entregado a Romina.
El veterinario Gustavo González Marín evaluó distintos requisitos para aprobar la adopción de Mora. La vivienda de Marcos debía contar con una pileta protegida para evitar que la mascota corriera riesgo de ahogarse, y también se contemplaron la alimentación, las vacunas y los medicamentos que pudiera necesitar. En el hogar del salteño no había menores de edad, por lo que ese punto no presentaba complicaciones.
Romina Uhrig contó que al principio la producción no le permitió llevarse a Caramelo: “Cuando fui a placa con Camila le pregunté a la producción si me lo podía llevar y me dijeron que no. Pero (tras su eliminación) me dijeron que me lo lleve. Yo si sabía que se iba a ir con un veterinario ni lo sacaba”. En medio de ese proceso, Nutribon emitió un comunicado en el que pidió que los hermanos “estén juntos”, aunque Del Moro aclaró que no existía la obligación de adoptarlos en conjunto. La actualización del 19 de agosto confirmó el desenlace: Mora creció junto a Marcos y Caramelo quedó con Romina y sus hijas.

