(BUENOS AIRES).- “El rival tiene mucha jerarquía: gastaron 80 o 90 millones de dólares y nosotros nada”, dijo Guillermo Barros Schelotto después del empate 2-2 entre River y Vélez en el Monumental. El entrenador del Fortín aprovechó la remontada de su equipo para marcar la diferencia de inversión entre ambos planteles y valorar el punto conseguido como visitante.
River se fue al descanso con una ventaja de 2-0 y parecía tener el partido bajo control. Ángel Correa y Thiago Almada fueron protagonistas del buen funcionamiento del equipo de Eduardo Coudet, que durante el primer tiempo manejó el desarrollo, recuperó rápido la pelota y encontró espacios para atacar.
Vélez sostuvo su plan pese a los dos goles recibidos y reaccionó durante la segunda mitad. El equipo no se desesperó, esperó sus oportunidades y logró cambiar el desarrollo de un encuentro que durante varios minutos parecía encaminado para River.
El primer descuento llegó después de un error de Thiago Almada en una zona comprometida. Matías Pellegrini aprovechó la situación y puso nuevamente al Fortín en partido, con tiempo suficiente para intentar alcanzar la igualdad.
Manuel Lanzini marcó el 2-2 apenas unos minutos después del descuento. El empate completó una remontada que dejó al Monumental en silencio y le permitió a Vélez rescatar un punto luego de haber quedado dos goles abajo.
La explicación de Barros Schelotto
Guillermo Barros Schelotto explicó que su equipo no sintió que el encuentro estuviera definido y valoró la manera en que afrontó el segundo tiempo. “Fue entretenido para el espectador. No hubo un dominador”, sostuvo el entrenador, al analizar un partido en el que River tuvo más la pelota durante la primera mitad, pero no consiguió imponer una superioridad absoluta.
El técnico de Vélez también destacó la calma de sus jugadores para buscar la igualdad a través del juego. “El equipo supo que quedaban 45 minutos para empatar y había que ir al descuento a partir del juego. Nunca nos desesperamos”, explicó Guillermo Barros Schelotto.
La remontada tuvo un valor especial para el entrenador porque se produjo ante un rival que había tomado una ventaja amplia y contaba con un plantel al que definió como jerarquizado. Vélez recibió dos golpes en el primer tiempo, pero mantuvo la estructura y encontró respuestas en la segunda parte.
La diferencia de inversión
La diferencia económica quedó en el centro de la declaración de Guillermo Barros Schelotto. River realizó una fuerte inversión en el mercado de pases y sumó futbolistas de jerarquía para potenciar el plantel de Coudet, mientras que Vélez afrontó ese período con una política mucho más austera.
El entrenador de Vélez sostuvo que River gastó entre 80 y 90 millones de dólares, mientras que su equipo no destinó dinero en ese mercado. La comparación acompañó el análisis de una igualdad que, por el desarrollo del partido, terminó siendo favorable para el Fortín.
River tuvo ocasiones para marcar el tercer gol y liquidar el encuentro, pero no fue preciso y terminó pagando caro sus errores. Eduardo Coudet reconoció después del partido que cuando su equipo se equivoca, los rivales suelen castigarlo.
El empate volvió a dejar expuestos problemas en el funcionamiento de River y generó cuestionamientos alrededor del equipo. La ventaja de dos goles no alcanzó para asegurar el triunfo, y el conjunto local terminó cediendo puntos después de una segunda mitad en la que Vélez logró imponer otra dinámica.
Para el Fortín, el punto conseguido en el Monumental representa un resultado importante y una inyección de confianza para el proyecto de Guillermo Barros Schelotto. El equipo demostró que podía competir ante River, remontar una desventaja de dos goles y sostener la reacción hasta llegar al 2-2.
