(BUENOS AIRES).- River viene de perder 1 a 0 con Rosario Central en el Monumental, encadenar su quinta derrota consecutiva y no hablar con la prensa por decisión de la dirigencia. De cara al partido con Tigre, la iniciativa no salió esta vez de los despachos: la propuesta la llevaron los propios jugadores.
El plantel pidió adelantar la concentración
El plantel le pidió a Eduardo Coudet adelantar la concentración y empezar a juntarse el jueves, en lugar del viernes como estaba previsto hasta ahora. La intención es sumar un día entero de convivencia y tener charlas grupales de cara al encuentro, según informó el periodista Hernán Castillo.
Las voces con peso en el vestuario
Detrás del planteo aparecen los nombres de mayor peso del vestuario. Nicolás Otamendi, Marcos Acuña y Gonzalo Montiel encabezaron el pedido, convencidos de que lo que hoy atraviesa el equipo pasa más por una cuestión anímica y de grupo que por una cuestión futbolística o de nombres propios.
Los tres llegaron este año con la vara alta y el respaldo de sus recorridos en la Selección Argentina. Son, junto a los que ya estaban, las voces que la mayoría del plantel escucha cuando hay que tomar una decisión que no pasa por el entrenador ni por la comisión directiva.
El respaldo de la dirigencia
El cuerpo técnico sumó después un pedido propio a esa iniciativa: que la dirigencia también estuviera presente en esos días. Según el mismo reporte, algunos dirigentes acompañarán al plantel durante la concentración, y entre ellos estará el presidente del club, Stefano Di Carlo.
El gesto contrasta con el fin de semana. Después de la caída con Central, ni Coudet ni los futbolistas pasaron por la conferencia de prensa ni por la zona mixta, y ese silencio le costó al club tres multas de la AFA que suman 22 millones de pesos.
La racha más dura de la historia
El equipo todavía no ganó en el Torneo Clausura, no convirtió goles en las tres fechas jugadas y arrastra la peor racha de su historia profesional: el único antecedente de cinco derrotas al hilo hay que buscarlo en 1911. Enzo Francescoli ratificó a Coudet horas antes de la última caída.
