(BUENOS AIRES).- Gustavo Quinteros dejó de ser el entrenador de Independiente después de la eliminación ante Atlético Tucumán por los octavos de final de la Copa Argentina. La derrota por 4-0 terminó de colmar la paciencia de la dirigencia, que decidió ponerle punto final al ciclo. El club ya analiza a Rubén Darío Insúa y Omar De Felippe como candidatos.
Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio serán quienes conduzcan al plantel profesional de Independiente en los próximos compromisos. Hugo Tocalli quedó a cargo del entrenamiento inmediatamente posterior a la salida de Quinteros, porque Matheu se encontraba junto a la Reserva en Santiago del Estero.
El primer desafío del nuevo cuerpo técnico será el lunes frente a Lanús, por el Torneo Clausura. El interinato tendrá la responsabilidad de conseguir resultados mientras la dirigencia analiza con tranquilidad el próximo paso. La prioridad es evitar que la crisis se profundice y recuperar la confianza del plantel.
La dirigencia no tiene previsto apresurarse para encontrar al reemplazante definitivo. Las elecciones del club están previstas para fin de año y todavía no existe una fecha oficial. Ese escenario condiciona la búsqueda de un entrenador de peso. El equipo también deberá afrontar todo el Torneo Clausura y mejorar su posición en la tabla anual para mantener sus posibilidades de clasificarse a las copas internacionales.
Los candidatos
Uno de los candidatos es Rubén Darío Insúa. Recientemente desvinculado de Barracas Central, tiene una extensa trayectoria en el fútbol argentino. Su experiencia y conocimiento del medio lo convierten en una alternativa que la dirigencia analiza para recuperar estabilidad.
El otro nombre es Omar De Felippe. Viene de dirigir a Central Córdoba y ya conoce a Independiente: tuvo un ciclo entre 2013 y 2014 y consiguió uno de los ascensos más recordados de la historia reciente del club. Su conocimiento de la institución podría jugar a favor ante la necesidad de un técnico que se adapte rápido al contexto.
La salida de Quinteros
La salida de Quinteros dejó expuestas diferencias con la dirigencia. Después de la derrota, el técnico señaló que ni los jugadores ni el cuerpo técnico eran completamente responsables de la continuidad de malos resultados y reclamó ayuda para devolver al club al lugar que considera que merece. Sus declaraciones terminaron siendo determinantes para que la Comisión Directiva comandada por Néstor Grindetti decidiera finalizar el vínculo.
Mientras tanto, el cuerpo técnico interino ya trabaja para el partido del lunes ante Lanús. Las elecciones de diciembre condicionarán cualquier proyecto a largo plazo en Independiente, que quedó nuevamente ante la necesidad de reconstruirse con poco margen de error y un calendario que no permite demasiadas concesiones.
