(BUENOS AIRES).- “Si es así no tengo dudas de que vamos a pelear la copa y el torneo más arriba”, dijo Gustavo Quinteros, entrenador de Independiente, que definirá su continuidad en una reunión con los dirigentes en las próximas horas.
La reunión entre Quinteros y la conducción del Rojo servirá para establecer los próximos pasos del proyecto y evaluar qué necesita el equipo para afrontar el segundo semestre. La continuidad del técnico será uno de los principales temas sobre la mesa. La dirigencia de Independiente mantiene la intención de que Quinteros continúe al frente del equipo, aunque el escenario puede estar condicionado por los resultados y por las decisiones que se tomen en el mercado de pases.
Quinteros tendrá la posibilidad de plantear su diagnóstico sobre el plantel, señalar las posiciones que considera prioritarias y analizar junto a la dirigencia qué jugadores podrían llegar y cuáles podrían abandonar el club. El entrenador ya dejó en claro que necesita incorporar determinadas características para que el plantel pueda competir por objetivos importantes. Después del semestre anterior, había marcado que Independiente necesitaba sumar futbolistas con características diferentes para corregir problemas que el equipo mostró durante la competencia.
Entre las principales preocupaciones del entrenador aparecieron la recuperación de pelota y la capacidad para defender los resultados. Quinteros remarcó que pretende construir un equipo protagonista y que, si consigue los refuerzos que considera necesarios, tiene confianza en poder pelear tanto el torneo como la Copa Argentina.
La situación económica del club obliga a evaluar posibles ventas. Quinteros reconoció que la dirigencia necesita transferir futbolistas para luego poder reinvertir parte de esos ingresos en incorporaciones. Kevin Lomónaco y Gabriel Ávalos aparecieron entre los jugadores que podían despertar interés.
El técnico sabe que necesita resultados para sostener el proyecto y que la exigencia aumentará a medida que avance la temporada. La reunión también servirá para definir qué futbolistas seguirán teniendo protagonismo: algunos jugadores perdieron terreno en la consideración del entrenador y deberán competir nuevamente por un lugar, mientras que otros podrían convertirse en piezas importantes del nuevo armado.
El encuentro entre Quinteros y los dirigentes se da en un contexto de revisión del semestre anterior, cuando el equipo mostró irregularidades que el propio entrenador señaló en su momento. La evaluación conjunta del rendimiento y de las necesidades del plantel será el punto de partida para definir la planificación del segundo semestre, tanto en lo deportivo como en lo económico.
Las próximas horas serán determinantes para Independiente. Si existe consenso, el entrenador continuará al frente con la misión de cambiar la imagen y llevar al Rojo a pelear por títulos. Si las diferencias se profundizan, su continuidad podría quedar seriamente comprometida.
