(BUENOS AIRES).- Jorge Messi fue despedido este domingo por la mañana en el cementerio privado El Prado, en las afueras de Rosario, con una ceremonia íntima de la que participaron Lionel Messi, su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos. La familia Messi eligió el hermetismo absoluto y un fuerte operativo de seguridad para dar el último adiós al padre del capitán de la Selección Argentina.
Jorge Messi falleció a los 68 años durante la madrugada del sábado 8 de agosto en el Sanatorio Centro de Rosario, donde permanecía internado por una larga enfermedad. La institución informó que el deceso ocurrió a las 2:00 de la madrugada y aclaró que no brindaría mayores detalles sobre las circunstancias médicas para preservar la privacidad de la familia. Lionel Messi viajó desde Miami junto a su esposa y sus hijos en un avión privado, y arribó al Aeropuerto Internacional de Rosario a las 20:41 del sábado, para luego trasladarse directamente al cementerio.
En Rosario, el futbolista se reencontró con su madre, Celia Cuccittini, y sus hermanos Matías, Rodrigo y María Sol, quienes también participaron del sepelio. El avión privado que trasladó al jugador del Inter Miami se retiró este domingo poco después de las 11 del aeropuerto de Fisherton, sin ocupantes.
Un cementerio parquizado con un fuerte vínculo familiar
El Prado es un cementerio privado que se extiende sobre 15 hectáreas de parque arbolado, con senderos, un extenso jardín y una arquitectura minimalista que prioriza la serenidad. Está emplazado sobre la ruta nacional 33, a 16 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Rosario, una localización que facilitó el desplazamiento discreto de la familia desde la zona residencial de Funes.
El predio dispuso un esquema especial de control de ingresos desde el mediodía del sábado: solo se permitió la entrada de vehículos autorizados y se impidió el acceso al público general. La Policía de Santa Fe reforzó la seguridad con un operativo que incluyó la prohibición de drones, dispuesta por el subcomisario a cargo, en línea con las restricciones de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para acontecimientos privados. La medida se tomó luego de que se detectara la presencia de drones utilizados por trabajadores de prensa en la zona.
El cementerio ofreció salas velatorias y espacios VIP, parcelas para inhumación, cremación y ceremonias personalizadas. La familia Messi utilizó una puerta lateral para retirarse sin ser captada por los medios apostados en las inmediaciones. En las afueras del predio, algunos hinchas se acercaron a dejar carteles con mensajes como «Fuerza Leo, te amamos», y frente a la casa natal de Lionel Messi en Rosario se acumularon obsequios, flores y banderas argentinas.
El Prado ya guarda los restos de los abuelos de Lionel Messi, entre ellos Celia Olivera, la figura materna que marcó sus primeros pasos en el fútbol y a quien el capitán de la Selección Argentina celebra en cada gol. Esa conexión afectiva lo convirtió en la elección natural para dar el último adiós a Jorge Messi.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dispuso un minuto de silencio y el uso de brazaletes negros en todos los partidos de las categorías profesionales y juveniles durante el fin de semana. El club Abanderado Grandoli, donde Lionel Messi empezó a jugar a los 4 años, publicó una antigua fotografía del pequeño con su padre y destacó: «Jorge (Messi) fue parte de nuestra historia y también entrenador en nuestro club. Aquí acompañó los primeros pasos de aquel pequeño Lionel que con el tiempo hizo historia en el fútbol mundial». La institución rosarina completó el homenaje con otro mensaje: «Te abrazamos fuerte, Leo. Gracias, Jorge, por ser parte de nuestra historia».
Tras la ceremonia, Lionel y su familia regresaron a la casa de la zona de Funes. Por ahora no hay una definición sobre si el rosarino permanecerá unos días más en la ciudad o regresará en breve a Miami para reincorporarse a los entrenamientos del Inter Miami.
