(BUENOS AIRES).- «Juan Fernando Quintero e Independiente Medellín tienen historia pendiente, por eso ambos nos esforzamos para volver a estar juntos», publicó el club colombiano en el comunicado con el que oficializó este viernes por la tarde la llegada del enganche de treinta y tres años.
«No soy prioridad para él, así que no sé por qué se habla de si vuelvo o no. Como persona tengo la mejor, pero futbolísticamente pensamos diferente», había dicho el colombiano en una entrevista con ESPN, en julio, cuando todavía estaba en Miami durante su licencia posterior al Mundial.
«Si hubiera sido prioridad me habría llamado y a los dos días yo estaba de vuelta», agregó en esa misma charla sobre su relación con Eduardo Coudet, con quien según su propio relato no había vuelto a hablar desde que se fue del país para jugar el torneo con su selección.
«Su talento quedará para siempre en la historia del club», escribió River el veinticuatro de julio al anunciar la rescisión de común acuerdo, apenas dos días después de aquellas declaraciones. El futbolista quedó libre y con el pase en su poder para negociar con quien quisiera.
Lo que había dejado la primera vez
En su etapa anterior en el club de Medellín, durante dos mil diecisiete, disputó veinticinco partidos y convirtió trece goles bajo la conducción de Luis Zubeldía. Fue justamente ese rendimiento el que lo puso en el radar del club de Núñez, adonde llegó al año siguiente.
Ahora el que lo va a dirigir es Luis Amaranto Perea, el ex defensor colombiano que también pasó por Boca antes de arrancar su carrera como entrenador. En el medio había sonado para el Cagliari de Italia, pero terminó eligiendo volver al fútbol de su país.
«Siempre dije que me quería retirar en River, que me cambió la vida y me potenció. El club está por encima de cualquier nombre», había aclarado en esa misma entrevista, en la que separó el vínculo con la institución del conflicto puntual con el cuerpo técnico.
