(BUENOS AIRES).- “El jugador está siendo victimizado, pero la única víctima somos nosotros”, expresó Atlético de Madrid en un comunicado difundido este miércoles, después de que Julián Álvarez faltara al entrenamiento en el Centro Deportivo de Majadahonda. El delantero argentino había quedado fuera de la práctica posterior al empate 2-2 con Villarreal, en medio de la tensión por su futuro y a pocos días del cierre del mercado de pases.
Atlético de Madrid informó inicialmente que la ausencia se debía a una “indisposición” y a que el futbolista había pasado una mala noche. Más tarde publicó un comunicado sobre la situación: “Nos han perjudicado económicamente y socialmente. Hay un 0% chances de venderlo al Barça. Esta situación no va de dinero, va de dignidad”, sostuvo el club. La institución también denunció: “Hay una campaña con muchas mentiras y medias verdades. El único que paga por esto es el Atlético”.
La afición del Metropolitano ya había abucheado a Julián Álvarez el domingo 23 de agosto, durante su regreso a la competición. El partido ante Villarreal terminó 2-2 y el delantero ingresó en el minuto 66, luego de su participación en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá con la selección argentina. En ese encuentro, además, recibió silbidos y cánticos en su contra por parte de un sector de los hinchas.
La disputa por el pase entre Barcelona y Atlético de Madrid
El 22 de junio, Julián Álvarez solicitó formalmente una transferencia al Atlético de Madrid. El delantero mantiene su intención de fichar por el Barcelona, mientras que el club madrileño desestimó a comienzos de junio una oferta de 100 millones de euros, a pagar en seis plazos. La respuesta fue que el club catalán debía remitirse a una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, considerada prohibitiva.
Joan Laporta se refirió a las negociaciones y expresó: “Nos gustaría que nuestra oferta fuera aceptada”. La postura del Atlético, sin embargo, continúa dividida. Un sector del consejo de administración estaría dispuesto a reconsiderar la venta si la propuesta del Barcelona satisface los intereses económicos del club, mientras que la dirección encabezada por Miguel Ángel Gil Marín y Mateu Alemany mantiene su negativa a negociar para evitar reforzar a un rival directo.
El Arsenal manifestó interés en Julián Álvarez, aunque hasta el momento no presentó una oferta que cumpla con las exigencias del Atlético. El club fijó el precio de salida en 150 millones de euros y expresó su preferencia por un pago único. La voluntad de Julián Álvarez sigue orientada a continuar su carrera en el campeonato español, por lo que rechaza la alternativa del fútbol inglés.
Simeone quiere contar con el delantero y le transmitió que seguirá formando parte de sus planes deportivos. El entrenador dejó la resolución del conflicto en manos del club y del futbolista. El cierre del mercado de pases para las cinco ligas más importantes de Europa está fijado para el 1 de septiembre de 2026, mientras una parte de la estructura del Atlético observa con preocupación la posibilidad de retener durante toda la temporada a un jugador descontento.
