(BUENOS AIRES).- “Quiero cumplir mi sueño”, dijo Julián Álvarez durante la Copa del Mundo, pero la negociación que ilusionó al Barcelona ya está descartada: el Atlético de Madrid solo acepta la salida del delantero si alguien abona la cláusula de 500 millones de euros.
“Julián no se vende”, fue la contundente respuesta del club rojiblanco ante los rumores, según reportó la prensa española. La decisión del Atlético es irrevocable y no contempla una venta por un monto inferior a su cláusula de rescisión. Diego Simeone, hasta ahora la única voz oficial, intentó calmar las aguas con una frase ambigua: “Las cosas se van a resolver”.
El Barcelona había puesto sobre la mesa una oferta formal de 100 millones de euros. Sin embargo, los periodistas Matteo Moretto y MARCA aseguraron que las conversaciones están “estancadas en todos los sentidos”. Con ese panorama, el club culé activó un plan B que apunta al serbio Dušan Vlahovi?, libre tras dejar la Juventus, mientras ultima las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres. El técnico Hansi Flick no anduvo con rodeos: “No sueño”.
Antes de la Copa del Mundo, el Real Madrid ya había intentado llevarse al campeón del mundo con una oferta de 150 millones de euros, que el Atlético rechazó con la misma exigencia de la cláusula. Ahora es el Arsenal el que emerge como el destino más probable para Julián Álvarez.
El Arsenal presiona con una oferta millonaria
The Times informó que el equipo londinense está dispuesto a poner 100 millones de euros más el pase de Viktor Gyökeres, delantero sueco que llegó al club hace una temporada a cambio de 65 millones de euros. Mikel Arteta considera a Julián Álvarez un objetivo prioritario y busca aprovechar que el Atlético se niega a venderlo dentro de LaLiga. La opción del Paris Saint-Germain, en cambio, ya quedó completamente descartada.
Julián Álvarez se encuentra en los últimos días de licencia tras disputar la final del Mundial el 19 de julio. Debe reincorporarse a los entrenamientos del Atlético de Madrid el próximo 10 de agosto. El equipo cerrará la pretemporada el 14 de agosto con un amistoso ante el Olympique de Marsella; para entonces, su futuro podría empezar a definirse.
El pase del delantero argentino depende de que algún club pague lo que exige el Atlético o de que la presión del futbolista consiga torcer la postura de la dirigencia. Hasta el momento, el Arsenal es el único que mantiene viva la negociación con una oferta concreta.
