(BUENOS AIRES).- «Podíamos ahorrar la rueda de prensa porque la historia del partido está aquí. Son dos rojas claras», dijo José Mourinho mientras exhibía dos fotos ante los periodistas. El entrenador portugués montó un show en la conferencia de prensa después de la derrota de Real Madrid por 2-1 ante Atlético de Madrid, por la fecha 7 de La Liga de España, y usó esas imágenes para su descargo contra el arbitraje.
En la conferencia, Mourinho apareció con dos impresiones en sus manos. Una correspondía a una entrada del Cuti Romero sobre Bellingham y la otra, a una acción de Kang-In Lee sobre Valverde. Según su interpretación, ambas jugadas debieron ser revisadas por el VAR, que estuvo dirigido por Trujillo Suárez.
El principal malestar del portugués fue la roja a Huijsen, tras cometerle penal a Giuliano Simeone. Sobre lo que quedó del partido, Mourinho reconoció las limitaciones de su equipo: «Hemos tenido muchas dificultades después con uno menos y me tengo que limitar a abrazar mis jugadores, que han hecho un gran primer tiempo, de clase y personalidad». Y agregó: «Quien tiene que estar feliz, además del Atlético, es el Comité de Designación. Ha sido todo muy extraño».
José Mourinho también apuntó directamente contra Ortiz Arias, el árbitro encargado de impartir justicia en el campo de juego. «Es un pobre árbitro que sólo ha hecho partidos pequeñitos», remató. Además, cuestionó la elección de Trujillo Suárez para el VAR y recordó antecedentes del colegiado en partidos vinculados al conjunto de la capital española.
El descargo contra el Comité de Designación
Mourinho aclaró el alcance de sus sospechas: «No quiero decir que esto estaba preparado, quiero creer que se equivocan». Después amplió la crítica hacia los encargados de designar: «Que el Comité se ha equivocado poniendo a uno de 41 años y a otro que tiene un historial en contra del Real Madrid». Antes había advertido: «Si nos dejan competir en igualdad, lo haremos».
El reclamo de Mourinho se extendió al arbitraje español en general y citó decisiones recientes como antecedentes. «En este estadio pasan cosas que no son normales», señaló. «El gol anulado a Osasuna es un chiste, lo de San Sebastián… LaLiga es igual a lo que dejé atrás. Vamos a luchar», sostuvo el entrenador, en referencia a su regreso al fútbol español.
El cierre del descargo de José Mourinho fue el más picante. «Se van tristes mis chicos. ¿Negreira no está no? ¿O todavia está?», preguntó, con una referencia directa al caso que salpica al Barcelona y que sigue siendo uno de los temas más sensibles del fútbol español. Así, el técnico terminó de convertir la conferencia de prensa en un capítulo aparte del clásico, con el arbitraje como único tema de conversación.
