(BUENOS AIRES).- «La historia del partido está en dos rojas claras», sentenció José Mourinho tras la derrota del Real Madrid por 2-1 ante el Atlético de Madrid en el Cívitas Metropolitano. El entrenador portugués salió a golpear por el arbitraje apenas terminó el primer derbi de la temporada, que quedó marcado por las decisiones de Ortiz Arias y del VAR.
La puesta en escena fue directa: Mourinho llegó a la sala de prensa con fotografías impresas de las dos jugadas que, a su criterio, merecían expulsión —la entrada de Cuti Romero sobre Jude Bellingham y la de Kang-In Lee sobre Fede Valverde— junto a la imagen de la expulsión de Dean Huijsen. «Podríamos ahorrar la rueda de prensa porque la historia del partido está aquí. Son dos tarjetas rojas claras. Después once contra diez podemos imaginar lo que serían 50 minutos 11 contra 9, y me tengo que limitar a abrazar a mis jugadores que lo han dado todo», dijo Mourinho.
El detalle arbitral respalda su reclamo. Ortiz Arias revisó la entrada de Romero a Bellingham y decidió que era solo amarilla, a pesar de que el defensor le clavó los tacos, lo que permitió que el Atlético siguiera con 11 jugadores. Pocos minutos después, la entrada de Kang-In Lee sobre Valverde, con tacos en el tobillo del uruguayo, ni siquiera fue revisada, y Valverde protestó con vehemencia al árbitro.
La expulsión de Huijsen siguió el camino inverso. La falta dentro del área sobre Giuliano Simeone derivó en penalti: en primera instancia fue amarilla, pero Ortiz Arias cambió su decisión tras el aviso del VAR. Mourinho reconoció no tener elementos para discutirla: «Confieso que no he visto la repetición, y estaba muy lejos de mí para poder tener un juicio. Me dicen que la falta se inicia fuera del área.»
La designación y el VAR que Mourinho cuestionó
«Una semana antes del partido se sabe quién es el árbitro, cuando según dicen es 24 horas antes. Después llega un árbitro con 41 que no tiene internacionalidades, no será porque es un gran árbitro. Después el pobre ha venido aquí y no ha podido con la presión, que es como la de los años 80 que ya se ve muy poco», dijo José Mourinho sobre Ortiz Arias. El portugués remarcó que el único que debía estar feliz con la designación era el comité arbitral, porque, según sostuvo, todo le resultó muy extraño.
Contra Trujillo Suárez, el encargado del VAR, el ataque de Mourinho fue directo: «ese señor Trujillo tiene una historia completa con los partidos del VAR del Real Madrid. La temporada pasada la Real Sociedad, en la Copa, Osasuna, Girona… Es un VAR que tiene mucha historia», reprochó, al señalar que el juez de video llamó a Ortiz Arias para la primera roja pero no para la segunda entrada, que era más grave. El balance de sus tres meses en el cargo fue duro: «Llevo tres meses y no estoy en esta dirección, pero dos rojas contra el Elche y ganamos, dos rojas hoy… Es un poco más difícil.»
Los cuestionamientos no quedaron solo en el técnico: los presentadores de Real Madrid TV sostuvieron tras el partido que la derrota se debió a la actuación del árbitro y señalaron que Ortiz Arias sería amigo de Lamine Yamal, figura del Barcelona. Consultado sobre si la Liga podía quedar manchada, Mourinho contestó: «Negreira ya no está, ¿no? Entonces si no está, no está manchada por Negreira.» Y sobre la pelea por el título dejó el mensaje abierto: «Si nos dejan en paz y tranquilos, y nos dejan competir en igualdad de condiciones con todos, falta mucho.»
