(BUENOS AIRES).- “Y si mirábamos hacia la gente, también ya se había ido. O sea, no sé cómo se reconstruye esta relación entre la máxima figura del Atlético y su hinchada”, sostuvo Jorge Valdano al analizar el momento del delantero argentino. La reflexión se conoció el 24 de agosto, después de que Julián Álvarez siguió en el plantel del Atlético de Madrid pese a pedir una transferencia y recibir silbidos en el Estadio Metropolitano.
Julián Álvarez había expresado durante el Mundial 2026 su intención de dejar el club en el mercado de pases. “Creo que lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño”, dijo el delantero, en una postura vinculada con los rumores sobre una posible salida. El Atlético de Madrid decidió no autorizar la transferencia y el atacante continuó dentro del plantel.
El partido ante Villarreal, por la segunda fecha de LaLiga, expuso la tensión entre el argentino y los hinchas. El 23 de agosto, Julián comenzó como suplente, ingresó en el segundo tiempo y recibió silbidos antes, durante y después del encuentro, que terminó 2-2. El delantero no jugaba en Liga desde el 22 de marzo de 2026, cuando enfrentó al Real Madrid.
La fractura entre Julián Álvarez y la hinchada
Jorge Valdano recurrió a una frase de Julio Cortázar para explicar cómo interpreta el vínculo roto: “El escritor argentino, que decía que ‘cuando uno dice que se va, es que ya se ha ido’. Y si uno hoy le miraba la cara a Julián, es que ya se había ido. Si le mirábamos la mirada, ya se había ido”. La reflexión planteó que la decisión de abandonar el club pudo haber afectado la relación incluso antes de que se concretara una salida.
Jorge Valdano también puso en duda la posibilidad de que el delantero pueda revertir el escenario desde lo emocional. “No sé si será posible y no sé si anímicamente Julián será capaz de dar vuelta a una situación de estas características, porque está claro que su ilusión está en otra parte”, expresó sobre el conflicto con la hinchada.
Las pancartas contra Julián y los carteles con el mensaje Julián fuera habían aparecido durante la semana previa al partido en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva. La hostilidad volvió a manifestarse en el estadio, donde el delantero fue silbado al ingresar al campo de juego y durante su participación en el segundo tiempo.
Julián Álvarez se retiró solo de la cancha mientras el resto del equipo saludaba a la hinchada. El delantero se fue por su cuenta junto a Juanjo Anaut, jefe de prensa del Atlético de Madrid, y abandonó el campo por recomendación del club. La escena se sumó a un partido marcado por la tensión alrededor de su futuro.
El frustrado pase a Barcelona aparece como uno de los principales focos de tensión en la continuidad de Álvarez en el Atlético. La intención del delantero de cumplir su sueño, la negativa del club a autorizar la transferencia y el rechazo de los hinchas dejaron su permanencia en el centro del mercado.
El Atlético de Madrid mantiene a Julián Álvarez en el plantel, pero el vínculo con la hinchada quedó bajo una presión evidente. Por ahora, el próximo escenario será la continuidad del delantero en el equipo después del empate ante Villarreal y de la reflexión de Valdano sobre una relación que, según afirmó, necesita ser reconstruida.
