(BUENOS AIRES).- Julián Álvarez solicitó su salida del Atlético de Madrid para intentar jugar en Barcelona, pero el club exige 500 millones de euros para dejarlo ir a Barcelona. El delantero argentino quedó en el centro de un conflicto que también involucra a Arsenal, aunque Barcelona sigue a la espera de una resolución. La postura del club madrileño choca con el deseo del jugador y mantiene abierta una disputa por su próximo destino.
Julián Álvarez está decidido a jugar en Barcelona y esa preferencia ordena la discusión sobre su futuro. El delantero habría rechazado en las últimas horas la posibilidad de pasar a Arsenal, pese a que Atlético de Madrid aceptó negociar con el club inglés. La alternativa no cambió el objetivo del argentino: salir del Colchonero para incorporarse al conjunto catalán.
Barcelona sigue a la espera de una resolución mientras Julián Álvarez sostiene su pedido de salida. El conjunto catalán aparece como el destino elegido por el delantero, pero Atlético de Madrid condiciona cualquier acuerdo al pago de la cláusula. La falta de una definición mantiene a las tres partes en posiciones distintas: el jugador quiere salir, Barcelona espera y el club madrileño no piensa facilitarle el pase.
La cláusula de salida de Julián Álvarez está fijada en 500 millones de euros. Atlético de Madrid sostiene que el jugador solo puede irse a Barcelona si se paga ese monto, una condición que bloquea cualquier negociación directa por una cifra menor. La suma es considerada simbólica y hasta ficticia, porque fue establecida para evitar negociar por el delantero. Así, la exigencia funciona como una barrera para la salida que pretende el futbolista.
Los hinchas volvieron a manifestarse
Los hinchas de Atlético de Madrid volvieron a manifestarse contra Julián Álvarez en las inmediaciones de la ciudad deportiva de Majadahonda. Este viernes por la mañana colocaron dos carteles con mensajes dirigidos al delantero. El primero expresaba el reclamo de los simpatizantes con la frase “Julián fuera”. El segundo reproducía un juego de cartelería de tránsito y señalaba “prohibido 19”, en referencia al número que utiliza el argentino.
Los hinchas del Colchonero ya habían insultado a Julián Álvarez el pasado miércoles durante el partido ante Málaga. El delantero no fue convocado para ese encuentro, pero los hinchas igualmente lo insultaron. La nueva cartelería en Majadahonda amplió ese rechazo y expuso el deterioro del vínculo con el club. La relación está rota y difícilmente pueda recomponerse en el corto plazo.
Atlético de Madrid enfrentará a Villarreal el próximo domingo, en un partido que puede mostrar cómo continúa la situación de Julián Álvarez. La atención estará puesta en la respuesta de los hinchas y en la posición que adopte el club frente al pedido del delantero. Barcelona seguirá a la espera mientras la cláusula de 500 millones de euros permanezca como la condición para concretar su salida. Ese duelo será la próxima referencia concreta para observar qué sucede con el delantero.
