ESPECTÁCULO

«Me he inyectado…»: Marta Fort sigue el camino de su padre Ricardo Fort y generó revuelo en las redes sociales

 

La hija de Ricardo Fort contó qué zonas se retocó y sorprendió con su historia.

 
Marta Fort
Marta Fort

(BUENOS AIRES).- “¿Botox? No, no me pongo botox porque soy joven, pero bueno… Algo me puse en la carita”, dijo Marta Fort al regresar al ciclo Blender. Con 22 años, la hija de Ricardo Fort se plantó frente a cámara y habló sin filtros de los retoques estéticos que se hizo, mientras las redes sociales estallaban con comentarios sobre su nueva imagen.

Su reaparición en el canal de streaming se volvió tendencia apenas las fotos empezaron a circular. Los usuarios notaron cambios en su rostro y los debates sobre los procedimientos a los que se sometió dominaron las plataformas digitales. La expectativa creció hasta que la propia Marta puso en palabras lo que muchos intentaban adivinar.

Ya sin misterio, detalló con precisión: “Me rellené la nariz, los labios son naturales. Acá… para hacer un poco un foxy eye. Y un poco el mentón”. La joven enumeró las zonas intervenidas y despejó cualquier duda sobre la autenticidad de sus labios, un punto que siempre había generado curiosidad entre sus seguidores.

Pero la confesión no terminó ahí. “Otras cosas me he inyectado”, admitió Marta, dejando entrever que los retoques no se limitaron a lo visible. Su sinceridad chocó de frente con el hermetismo que suele rodear a este tipo de procedimientos en el mundo artístico.

El revuelo en redes no solo apuntó a los cambios físicos, sino que volvió a poner en discusión el vínculo con el legado de su padre. Marta Fort intenta desde hace tiempo construir una identidad mediática propia, combinando su presencia en redes sociales con proyectos audiovisuales y alejándose de la sombra del “Comandante”. Su regreso a Blender y la decisión de hablar de los retoques con total naturalidad son parte de ese camino.

En la misma entrevista, la influencer también se refirió a su presente sentimental y confirmó que comenzó a salir con Juan Manuel Ramírez, un joven uruguayo de 28 años que conoció durante un “casting” amoroso que el programa había organizado en junio pasado. “Me escribe antes de bajar. Me dice: ‘Bueno, ya que se hizo muy viral, habrá que vernos’”, relató Marta sobre el comienzo de la relación, y contó que después de grabar en Miami se fue de vacaciones con él a Disney y a Las Vegas, viaje que les regaló su madrina, Marisa.

Aunque aclaró que no están de novios, Marta se mostró encantada con el perfil del uruguayo: deportista, amante de la playa y de las motos de agua. “Me copan los tatuajes”, admitió al ver su foto, y entre risas agregó: “Tiene un poco de cara de sicario…”. El tono descontracturado marcó toda su participación en el ciclo, la misma actitud con la que encaró sus confesiones estéticas.

Con este presente, la influencer consolida un perfil donde la transparencia y el control de su imagen son centrales. Sus proyectos en plataformas digitales y su rol en Blender la muestran en una etapa de expansión profesional, en la que cada paso alimenta el interés de una comunidad que ya la sigue de cerca.