(BUENOS AIRES).- «El momento que usaba mi papá para pensar y ponerse profundo era cuando cag…», lanzó Marta Fort en Otro Día Perdido. La revelación sobre Ricardo Fort descolocó a Mario Pergolini. «¿Entendés que es televisión nacional?», le respondió el conductor, en tono de chiste.
La influencer llegó al ciclo y soltó la anécdota sin ningún tipo de aviso. Mario Pergolini quedó perplejo, la tribuna se echó a reír y Evelyn Botto y Soy Rada no podían creer lo que estaban escuchando.
«Bueno, no se va a enterar, pero él se sentaba así en cul…, pensativo y ahí en el baño llamaba a las personas con las que quería hablar seriamente», continuó Marta Fort. La descripción ubicó a Ricardo Fort en el baño como el lugar desde el que mantenía conversaciones importantes.
«¿Te acordás de eso? ¿Y lo veías?», le preguntó Mario Pergolini. La hija del empresario asintió y precisó: «Usaba de diván el bidet».
«No es normal lo que contás, no cuentes ni en el psicólogo eso», siguió Mario Pergolini. Marta Fort intentó justificar la costumbre de su padre.
«Como mi casa era prácticamente un estudio de televisión, ese era el momento más privado que tenía», explicó Marta Fort. Para ella, la casa familiar funcionaba casi como un estudio de televisión y el baño representaba el momento de mayor privacidad.
La confesión se dio en el marco de una visita de la influencer al programa que conduce Pergolini. La charla derivó en un clima de incredulidad y risas entre los presentes. Evelyn Botto y Soy Rada, compañeros del ciclo, fueron testigos directos de la escena y no ocultaron su sorpresa ante lo que escuchaban.
Marta Fort heredó de Ricardo Fort la voz, un parecido físico y, principalmente, su ángel, picardía y carisma. La anécdota mostró una faceta poco conocida del empresario fallecido en 2013, relacionada con sus hábitos dentro de la intimidad del hogar familiar.
Según la versión de la influencer, su padre utilizaba el baño no solo como un espacio de privacidad sino también como un ámbito para mantener conversaciones serias con distintas personas. La referencia al bidet como diván graficó, según su relato, la particularidad de esa costumbre que sorprendió al conductor y al resto del equipo del programa.
La revelación de Marta Fort también dejó entrever cómo se organizaba la vida doméstica de la familia. Su casa, según explicó, estaba acondicionada en gran medida como un estudio de televisión, lo que restaba espacios de intimidad. En ese contexto, el baño aparecía como el único lugar donde Ricardo Fort podía aislarse y pensar con tranquilidad.
Mario Pergolini, visiblemente asombrado, intentó ponerle un límite a la charla y hasta le recomendó no contar esa historia «ni en el psicólogo». La respuesta de la influencer, lejos de achicarse, reforzó la anécdota con una explicación sobre la falta de privacidad que atravesaba la vivienda de su padre.
La participación de Marta Fort en Otro Día Perdido generó repercusión por la naturalidad con la que expuso un detalle íntimo de la rutina de su padre. La escena terminó entre risas y asombro en el piso del programa, con la tribuna como testigo de una confesión que Pergolini definió como fuera de lo normal para la televisión abierta.
