VIDA Y ESTILO

Pileta integrada, muebles antiguos y madera por todos lados: así es la chacra de Maru Botana

 

Un refugio familiar entre muebles antiguos, caballos y naturaleza.

 
Maru Botana
Maru Botana

(BUENOS AIRES).- “Siempre nos pasa que en el año es complicado venir por todo lo que tenemos que hacer y las diferentes rutinas de cada uno, pero cuando llega esta época todos necesitamos un poquito de campo, donde nos encontramos con lo más simple, donde cada uno disfruta de lo que más le gusta, los caballos, las bicis, la laguna, las corridas matutinas, los picnics, cocinar, y ni contarte las arreadas vacunas”, contó Maru Botana. La casa de campo que Maru Botana comparte con Bernardo Solá y sus hijos combina una decoración rústica, muebles antiguos y un entorno de amplios espacios verdes con una pileta rodeada de árboles.

La propiedad funciona como casa de descanso y punto de encuentro familiar vinculado con la naturaleza y la vida rural. La chacra ofrece espacios para los caballos, las bicicletas, los picnics y los recorridos por el predio, actividades relacionadas con las estadías de la familia. “Siempre el campo en el verano se convierte en mi base, en ese lugar donde se piensa positivamente que los chicos van a estar bien”, explicó Maru Botana.

El interior combina muebles antiguos, objetos con historia y una decoración rústica. En los distintos ambientes predominan los tonos beige y amarillos envejecidos, junto con pisos oscuros que refuerzan la sensación de una vivienda rural. Las paredes están decoradas con cuadros, fotografías y recuerdos familiares, mientras que la madera y los textiles sencillos completan una estética cálida y tradicional.

Muebles antiguos y una pileta integrada al paisaje

El mobiliario antiguo ocupa un lugar central en la identidad de la casa. Entre los objetos que forman parte de la decoración aparecen muebles de madera maciza y piezas que remiten a las primeras décadas del siglo XX. Uno de los elementos más destacados es un gran armario de estilo antiguo, asociado a diseños de alrededor de 1920.

La familia incorporó ese armario como parte de la identidad de la vivienda en lugar de reemplazarlo por muebles contemporáneos. La elección permite conservar un estilo rústico y funcional, pensado para una familia numerosa y para disfrutar de reuniones, comidas y momentos compartidos. Las fotografías y los recuerdos familiares completan una decoración que transmite una sensación de hogar vivido.

La pileta es uno de los sectores más particulares de la propiedad. Está rodeada de árboles, arbustos y grandes superficies verdes que hacen que el espacio quede integrado al paisaje. A diferencia de las piscinas urbanas, que suelen estar acompañadas por grandes superficies de cemento o revestimientos, la pileta de la chacra se encuentra en un entorno abierto y natural.

Bernardo Solá mantiene desde hace años una rutina de viajar al campo todas las semanas, según contó Maru Botana. “Donde Bernie está sí o sí y también todos sabemos que es su lugar. Desde que lo conocí él viaja al campo todas las semanas y nunca, pero nunca dejó de hacerlo, esto se hizo una rutina tan instalada que todos la incorporamos a full”, dijo la pastelera. La familia terminó incorporando ese hábito a su vida cotidiana, aunque las obligaciones y las diferentes rutinas dificultan las estadías prolongadas.

Maru Botana define al campo como un espacio para desconectarse de las obligaciones y recuperar el contacto con actividades simples. “el campo es lo más”, expresó. En otra declaración, sostuvo: “Aunque nunca tuve campo en mi familia, siempre me gustó y hoy por siempre será uno de mis lugares preferidos en el mundo”. La combinación de muebles de principios del siglo XX, colores cálidos, espacios amplios y una pileta rodeada de árboles resume el vínculo de la pastelera con la vida rural.