DEPORTES

500 hinchas lo esperaron y Mastantuono ya es de la Fiorentina: «Es oficial»

 

El juve argentino ya es oficialmente jugador del club italiano.

 
Mastantuono
Mastantuono

(BUENOS AIRES).- «Oficial: Franco Mastantuono es un nuevo jugador de la Fiorentina», publicó el portal Fiorentina Uno para confirmar el cierre de la operación que se venía cocinando desde el martes, cuando el club italiano se impuso a la Roma y al Valencia en la carrera por el juvenil argentino.

«Cesión seca, sin ninguna posibilidad de prórroga, ni siquiera en caso de clasificación europea», detalló el diario deportivo italiano al describir las condiciones que impuso el Real Madrid para soltar al mediapunta, una fórmula que le permite conservar el cien por ciento de los derechos del jugador.

«Quinientos hinchas en delirio en Peretola, la ciudad abraza al talento argentino», tituló el diario La Nazione la escena del jueves por la tarde en el aeropuerto de Florencia, donde lo esperaron con banderas argentinas, bengalas, bufandas y cánticos desde las primeras horas de la tarde.

«El golpe del Real de Paratici, pero la diez no se verá», resumió el diario Tuttosport al adelantar que el número que todos imaginaban para él no está disponible, porque el club lo retiró durante la temporada del centenario en homenaje al histórico Giancarlo Antognoni.

El detalle del contrato que define la operación

El préstamo termina en junio de dos mil veintisiete y no incluye opción ni obligación de compra, y tampoco se pactó ningún porcentaje para el club italiano ante una futura transferencia. El sueldo se reparte entre las dos instituciones, con una parte a cargo de cada una durante toda la temporada.

La operación se explica por el atasco en el ataque del conjunto español, que hace un año había desembolsado sesenta y tres millones de euros para llevárselo y que ahora prefiere darle rodaje antes que retenerlo sin minutos. Ese mismo movimiento le despeja el camino a la llegada de Yan Diomande.

Lo que terminó de convencerlo fue una charla con Fabio Grosso, el entrenador que le prometió continuidad y un lugar entre los titulares. Antes de subirse al auto que lo esperaba, el argentino se dio vuelta hacia los quinientos de Peretola y se llevó la mano al corazón, sin decir una palabra.