ESPECTÁCULO

«Como si él supiera»: Ana Rosenfeld sembró la peor sospecha sobre Mauro Icardi

 

El conflicto sumó un robo en Italia, mensajes sin respuesta y una disputa judicial por los pasaportes.

 
Mauro Icardi
Mauro Icardi

(BUENOS AIRES).- “Mauro no pidió ver a sus hijas después del robo”, sostuvo Ana Rosenfeld. La declaración sostiene que Mauro Icardi no pidió ver a sus hijas después del robo ocurrido durante la estadía de las niñas en Italia. Después de dejar ese país, las chicas viajaron a Buenos Aires, Argentina.

Ana Rosenfeld contó que viajó desde Madrid hasta Milán para acompañarlas. “Viajé especialmente, yo estaba en Europa así que no me fue tan difícil acercarme.” Permaneció tres días con ellas y las describió como maduras y preparadas para afrontar la situación. Rosenfeld también señaló: “Están 9 y 12.”

Wanda le escribió a Mauro Icardi ni bien ocurrió el robo, afirmó Rosenfeld: “Mirá, ni bien pasó lo del robo, Wanda, que no tenía contacto con Mauro, lo primero que hizo fue escribirle a Mauro para contarle lo que había pasado.” Wanda estaba en Nueva York, adonde había viajado por un día para una final, y las niñas estaban al cuidado de su abuela. Rosenfeld sostuvo que Mauro no contestó el mensaje y evitó hablar del tema: “no solamente no lo contestó, sino que directamente salteó el tema.” Francesca también le avisó que habían entrado ladrones a la casa; “nunca le respondió a la nena tampoco”, agregó.

Las niñas querían regresar porque debían volver al colegio. “Las nenas, la única conversación que tenían era Papá, queremos volver. Tenemos que volver.” El regreso también estaba condicionado por una medida judicial que debía cumplirse y vencía el 30 de julio. El inicio de clases estaba previsto para el 3 de agosto. El relato mencionó, además, un desvío de dos días hacia París y un pedido de multa de 500 millones de pesos.

El conflicto por los pasaportes

La causa judicial en Argentina comenzó, de acuerdo con Rosenfeld, a partir del conflicto por los pasaportes. “Yo creo que no me dio las consecuencias de lo que había pasado y a partir de ahí empezó la famosa guerra de los pasaportes”, sostuvo. Rosenfeld explicó que Mauro Icardi solo debía autorizar el trámite digital: “Lo único que tenía que firmar Mauro era un link, donde decía presto consentimiento online.” Después del episodio en Italia, una jueza autorizó los pasaportes, según afirmó: “Después de lo de Italia, que gracias a Dios salió bien, le firmaron el pasaporte, pues lo autorizó la jueza.”

La primera reunión de Rosenfeld en Milán fue en el Consulado argentino en Milán, donde consultó por un pasaporte de emergencia o por razones humanitarias. “Cuando yo viajo a Milán, la primera reunión que tuve fue en el consulado argentino en Milán, para ver si se podía hacer el famoso pasaporte por cuestiones humanitarias, un pasaporte de emergencia.” El trámite no pudo realizarse porque las niñas no tenían pasaporte y contaban con un DNI para extranjeros. Rosenfeld atribuyó esa situación a Mauro: “Porque el papá nunca quiso que tuvieran un doble, un pasaporte.”

Rosenfeld relató que las niñas reclamaban hablar con su padre durante el conflicto. “Primero era todos los días la conversación. Papá, los pasaportes, papá, queremos hablar.” Según su relato, la respuesta era: “Y la respuesta era, es cosa de abogados, es cosa de adultos, es cosa de abogados, es cosa de adultos.” Ana Rosenfeld también dijo que había afirmaciones incorporadas al expediente pendientes de resolución: “Bueno, de eso no puedo hablar, pero se dijeron muchas cosas en el expediente, de hecho está que están para ser resueltas.”