(BUENOS AIRES).- “Ha sido ofrecido a Boca, ofrecido a River, acercaron el nombre, no lo quiere nadie, no hubo match… No convence por varias razones, pero hay un club que no recibió ese ofrecimiento pero que lo fue a buscar para que venga a jugar al fútbol argentino y es Platense”, disparó el periodista Leonardo Paradizo en América TV. La frase resume el presente de Mauro Icardi: con el pase en su poder tras quedar libre de Galatasaray, ignorado por los dos grandes y en la mira de un club que se prepara para los octavos de final de la Copa Libertadores.
El delantero de 33 años arrastra un horizonte cada vez más estrecho. Mauro Icardi disputó 132 partidos y convirtió 77 goles con la camiseta del Galatasaray en las últimas cuatro temporadas, pero su intención de regresar al fútbol italiano choca contra una prohibición judicial que le impide salir de la Argentina. Mientras espera ofertas del Viejo Continente, también recibió sondeos desde Arabia Saudita, Estados Unidos y Brasil, aunque ninguno se tradujo en una propuesta firme.
River Plate le bajó el pulgar hace meses. El club de Núñez incorporó en el último mercado a Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán, por lo que la posición de centrodelantero quedó cubierta y el nombre de Mauro Icardi perdió toda prioridad. En Boca Juniors la historia fue parecida: un intermediario acercó al rosarino al Consejo de Fútbol, pero Juan Román Riquelme no lo consideró una alternativa central y avanzó por Chimy Ávila como refuerzo ofensivo. “En las horas posteriores a clasificar a 8vos de la Sudamericana, el delantero gusta y está en evaluación del CT sobre si reúne todas las características que necesita el equipo”, explicó Gonzalo Suli.
El ofrecimiento a Boca encendió un cortocircuito puertas adentro. Según ventiló el periodista Juan Etchegoyen en sus redes, la China Suárez se indignó porque es hincha confesa de River y la sola posibilidad de que su pareja vista la camiseta xeneize le resultó intolerable. “Fue ofrecido a Boca y la China está indignada porque es de River”, posteó Etchegoyen. El enojo expuso la tensión íntima que atraviesa la pareja, justo cuando Mauro Icardi necesita definiciones profesionales.
Platense, en cambio, movió fichas en serio. Un dirigente del Calamar se comunicó directamente con Mauro Icardi y le ofreció un contrato por seis meses con el objetivo de que dispute la Copa Libertadores. “Es una locura, pero es nuestro sueño”, admitieron desde la dirigencia. El club de Vicente López juega cerca de Núñez, del Chateau Libertador donde viven Wanda Nara y sus hijas, y ese dato no pasó inadvertido para un futbolista que hace dos años se opone a que las nenas residan en la Argentina.
El frente judicial sumó otro capítulo cuando la justicia italiana autorizó a Wanda Nara a tramitar los pasaportes de las hijas de ambos sin la firma del padre. “Se hizo justicia también en Italia”, celebró la empresaria. Mauro Icardi contestó con un mensaje en el que sostuvo que esa resolución “es, en realidad, la mejor noticia que podía recibir” y reiteró su oposición a que las menores vivan en el país. En paralelo, la incertidumbre económica se coló en las redes: “Changas para llegar a fin de mes”, publicó la China Suárez entre sus Mejores Amigos, con imágenes de arreglos en la casa de Nordelta.
Mauro Icardi todavía no respondió al llamado de Platense. Su intención sigue siendo esperar una oferta de Europa, pero el Be?ikta? turco también aparece como alternativa y el tiempo apremia. Sin club desde que salió de Galatasaray, el delantero que nunca jugó en el fútbol argentino se enfrenta a la decisión más compleja de su carrera.
